La mayoría de los medios no ha adaptado sus tarifas tras la bajada del IVA digital

El Gobierno decidió el mes pasado rebajar el IVA digital desde el 21% que estaba vigente hasta ese momento al 4%. Este recorte entró en vigor el 22 de abril y afecta a la prensa digital y también a los libros electrónicos.

La reducción del IVA digital ha sido una demanda recurrente de los editores de medios en los últimos años. Pero ha sido el Gobierno actual el que ha decidió aplicar esta rebaja debido a la situación de confinamiento de la población, que “ha hecho incrementar la demanda de productos culturales y de información de los ciudadanos”, según rezaba el BOE del pasado 22 de abril.

Así pues, el periódico impreso y el digital ya tienen el mismo IVA del 4%, que es el denominado superreducido y que es el que se aplica a los bienes considerados de primera necesidad. Se trata de una rebaja importante, en un contexto además en el que los grandes medios están lanzando sus muros de pago en sus versiones digitales. De hecho, ya han implementado este tipo de modelos El Mundo, El País, varios periódicos regionales de Vocento, eldiario.es, El Español o El Confidencial.

Tan solo esta última cabecera ha decidido rebajar sus tarifas digitales tras la reducción del IVA. En su caso, la editora de El Confidencial ha fijado un nuevo precio para su suscripción de 99 euros al mes, cuando antes de la rebaja impositiva su tarifa era de 120 euros (es un 21% menos). También han aplicado reducciones en similar proporción a sus tarifas anuales. Es decir, el gran beneficiado de la rebaja del IVA es en este caso el suscriptor del medio digital, que tiene acceso a las principales noticias económicas un día antes de su publicación y a los contenidos exclusivos de la sección Ibex Insider, entre otras ventajas.

El Confidencial es el único de los grandes medios que ha rebajado sus tarifas tras la entrada en vigor del IVA superreducido para la prensa digital.

El resto de los grandes diarios digitales, por contra, ha mantenido sus tarifas pese a la rebaja del IVA digital. En estos casos, la decisión gubernamental beneficiará directamente la cuenta de resultados de los grupos editoriales, que soportarán una menor carga impositiva.

La rebaja del IVA llegó solo una semana antes de que entrara en vigor el muro de pago de El País, que sufrió retrasos por la crisis del coronavirus. Pese a ello, el buque insignia de Prisa ha mantenido sus tarifas ya fijadas en marzo, cuando inicialmente estaba previsto que levantara su paywall. El tarifa de lanzamiento de la suscripción digital de El País sigue siendo de un euro (IVA incluido) al mes.

Igualmente, El Mundo ha mantenido su tarifa especial de lanzamiento de 1 euro el primer mes de contratación. Después, el precio se eleva a 7,99 euros mensuales. La anual asciende a 47 euros, con los primeros seis meses gratuitos.

Del mismo modo, Vocento también ha mantenido intactas sus tarifas para los muros de pago que aplica en gran parte de sus cabeceras regionales. Por ejemplo, suscribirse a la versión digital de El Correo sigue costando 4,95 euros al mes o 59,40 euros al año.

Uno de los digitales pioneros en implantar un modelo de pago fue eldiario.es. Para ser socio, ahora la tarifa anual es de 80 euros, precio que sufrió una considerable subida el pasado 1 de abril para poder afrontar la crisis publicitaria generada por el coronavirus. Antes de esa fecha el precio era de 60 euros.

En el caso de El Español, el precio es de un euro por dos semanas de suscripción. Una vez pasado este periodo, la tarifa sube a 7,99 euros al mes. Tampoco ha modificado sus cuotas por la bajada del IVA.

La tónica general, por tanto, es que los medios digitales no han aplicado rebajas a sus usuarios tras la reducción desde el 21% al 4% del IVA. En un contexto de máxima incertidumbre para el sector, los editores prefieren ser conservadores y aplicar a sus cuentas de resultados esta rebaja de la carga impositiva.

De hecho, el consenso del mercado indica que los precios actuales de la prensa digital están rebajados de forma considerable por ofertas de lanzamiento. Una vez el usuario esté habituado a que la prensa en Internet también hay que pagarla, lo normal es que las tarifas suban. Estrategia de precios que ya aplicaron en sus inicios las plataformas de streaming, como Netflix.