Apple pone en guardia a la industria publicitaria con nuevos bloqueos a identificadores alternativos

miércoles 21 de octubre del 2026

Actualizado el 21/10/2026 11:36

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Las nuevas versiones de los sistemas operativos de Apple traen consigo una ofensiva renovada contra el seguimiento de usuarios entre sitios en Safari. Los bloqueos de conexiones que compañías como The Trade Desk o LiveRamp comenzaron a notar en septiembre ya cuentan con una explicación oficial por parte del gigante tecnológico, que ha confirmado que esas restricciones son un hecho para todos los dispositivos que se vayan actualizando.

Según Apple, la llamada resolución de identidad que la industria publicitaria ha ido desarrollando tras la desaparición de las cookies de terceros puede ser aún más problemática que estas para la privacidad. Argumenta para ello que un usuario normalmente mantiene la misma dirección de correo electrónico durante años, mientras que tiene la posibilidad de eliminar las cookies en cualquier momento.

Además, explica que en todo caso esa persona tiene por qué esperar que una empresa a la que no se lo ha facilitado lo use para reconocerlo en otras webs. Aunque el identificador en sí pueda ser una cadena opaca o seudónima, considera que no deja de estar vinculado a una persona identificable y eso contraviene su política de protección de la privacidad de sus usuarios.

La compañía considera que esas capacidades son incluso más problemáticas que las cookies de terceros que ya vetó en Safari hace algunos años.

Este movimiento pone en un brete parte del ecosistema de publicidad digital, ya que Apple tiene más de 2.500 millones de dispositivos activos en todo el mundo. Y a medida que se actualicen a la generación 27 los sistemas operativos de los iPhone, Mac, iPad y Vision de todos esos aparatos se irá perdiendo la capacidad de segmentar audiencia por parte de los actores implicados.

Entre ellos el caso más llamativo era el de The Trade Desk, ya que el bloqueo de Apple llegó a impactar en su capacidad para entregar anuncios en Safari. Eso se debía a que había bloqueado un dominio en el que coexistían esa función y la infraestructura de identificación, un problema que el gigante tecnológico corrigió después para circunscribir el veto a esas últimas capacidades.

Como consecuencia de esa pérdida de señal la segmentación será menos precisa en el navegador de Apple, y por tanto el control de frecuencia será más complicado en la medida en que no será fácil determinar si un usuario ya ha visto un anuncio o no. Además la atribución de cualquier impacto publicitario a una conversión será menos clara.

Eso podría desencadenar una caída de ingresos para los medios si gran parte de su consumo se produce en dispositivos de Apple, con posibles pujas a la baja ante la incapacidad de reconocer o valorar audiencias concretas. A falta de ver el eventual impacto de la medida, con ella emerge el debate sobre hasta qué punto la compañía no se favorece a sí misma con restricciones a terceros que ponen en valor su propio negocio publicitario.