Alemania prepara un impuesto del 10% sobre ingresos de gigantes tecnológicos para ayudar a sus medios

martes 03 de junio del 2025

Actualizado el 04/06/2025 08:41

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El nuevo Gobierno alemán trabaja en una tasa que penalizará en un 10% los ingresos de las grandes compañías tecnológicas en ese país, de cara a reforzar con ese dinero el ecosistema nacional de medios.

Así lo ha confirmado el ministro Wolfram Weimer, periodista con amplia experiencia como director y editor que ocupa la cartera de Cultura en el nuevo Ejecutivo, en una entrevista concedida a la revista Stern.

En ella también señala que está en estudio el compromiso voluntario de pagar más impuestos por parte de las empresas afectadas.

En concreto, el antiguo director de Die Welt ha invitado a «directivos de Google y representantes clave de la industria» a mantener conversaciones acerca de esas posibles alternativas a una tasa formal.

Weimer será el interlocutor clave en este proceso, al que el nuevo canciller Friedrich Merz se comprometió como parte del acuerdo que le permitió alcanzar el poder hace algunas semanas.

De momento, el Gobierno ya ha iniciado el trabajo legal preliminar para preparar un borrador inicial de la ley.

Según Weimer, el modelo austriaco podría ser uno de los posibles referentes de esa regulación. Allí se impone un «simple pero efectivo impuesto del 5% sobre servicios publicitarios digitales para operadores de plataformas muy grandes», según apuntó en la entrevista. El ministro considera que la aplicación de un 10% en el caso alemán sería «moderado y legítimo».

El nuevo Gobierno de Friedrich Merz se comprometió a estudiar la aplicación de una regulación de ese tipo como parte del acuerdo para salir adelante.

La experiencia en Austria es en todo caso transitoria, en la medida en que su Gobierno adoptó la medida en 2020 en previsión de retirarla o repensarla cuando exista acuerdo a nivel comunitario sobre fiscalidad digital.

La recaudación de la tasa alcanzó en 2023 los 103 millones de euros, en base a lo abonado por empresas con ingresos globales superiores a 750 millones de euros y al menos 25 millones en publicidad digital en Austria.

Ese plan cuenta con el apoyo de las principales asociaciones de medios de Alemania. Todas ellas comparten la perspectiva de Weimer de que los gigantes tecnológicos deben dar voluntaria o involuntariamente una parte de sus ingresos publicitarios en el país a ese sector, tanto por el uso de sus contenidos como por el impacto sobre su facturación comercial.

Por otro lado, en caso de salir adelante en esos términos este nuevo impuesto podría suponer una nueva fricción entre Alemania y EEUU.

Desde que fue reelegido como presidente, Donald Trump ha insistido en que las regulaciones y tasas europeas suponen trabas específicas para las compañías tecnológicas estadounidenses. Y con frecuencia apela a posibles subidas de aranceles para castigarlas.

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