Xavier Salvador.

Crónica Global congrega a la Cataluña empresarial en el foro ‘BCN Desperta!’

lunes 05 de octubre del 2026

Durante tres días, del 30 de septiembre al 2 de octubre, la Casa Seat del paseo de Gràcia se convirtió en el epicentro del debate sobre el futuro de Barcelona y de Cataluña. La cuarta edición del foro ‘BCN Desperta!’, organizado por Crónica Global y Metrópoli Abierta con la colaboración de El Español, reunió a unos 80 ponentes y a cerca de medio millar de asistentes en torno a los grandes asuntos de la ciudad: vivienda, defensa, tecnología, industria y economía.

La sesión la abrió el miércoles 30 el consejero delegado y vicepresidente ejecutivo de Crónica Global Media, Xavier Salvador, que fijó el propósito de las jornadas. Abrir un debate y un análisis profundo sobre la situación barcelonesa y catalana, y elevar el nivel del debate público aunque solo fuera un palmo del suelo. «El debate público lleva tiempo volando bajo, y subirlo un palmo ya sería un buen resultado«, resumió, tras definir el foro como «un radar» al servicio de lectores y ciudadanos.

A continuación intervino el alcalde de Barcelona, Jaume Collboni, que sostuvo que la ciudad ha despertado, que está desperezándose y que empieza a tener un pulso distinto al que se encontró a su llegada al cargo.

La Casa Seat del paseo de Gràcia se convirtió en el epicentro del debate sobre el futuro de Barcelona y de Cataluña.

Fue la vivienda la que concentró la primera jornada, y lo hizo con un telón de fondo caliente. El Gobierno acababa de publicar en el BOE dos decretos que debían votarse el viernes en el Congreso, y el foro se convirtió en altavoz de la presión sobre los diputados catalanes. El ministro de la Presidencia, Félix Bolaños, defendió el «equilibrio» de la norma. «Se protege a los inquilinos, pero también hay un paquete potente de mejoras para pequeños propietarios», argumentó, antes de pedir a los diputados que atendieran «el clamor social». A Junts y ERC les reclamó que estuvieran «con la gente y no con especuladores sin alma».

El cierre del foro, el viernes, lo puso el conseller de Presidencia de la Generalitat, Albert Dalmau, que subió el tono. Alertó de que un Gobierno de PP y Vox sería «muy perjudicial» para Cataluña y recordó el papel de Junts en los hechos del procés, que precipitaron el éxodo de empresas catalanas. De poco sirvió. Junts anunció su rechazo a ambos decretos, un gesto que aboca al Ejecutivo a un posible adelanto electoral.

En la mesa sobre la visión municipal de la vivienda, los alcaldes del área metropolitana llevaron el debate al terreno práctico, y lo hicieron desde la tensión entre dos derechos. De un lado, la vivienda como «bien esencial» para el ciudadano. Del otro, la «seguridad jurídica» que reclama el propietario para sacar su piso al mercado. Las alcaldesas socialistas Marta Farrés (Sabadell) y Mireia González (Santa Coloma de Gramenet) respaldaron los dos decretos del Gobierno. Xavier García Albiol (Badalona), del PP, avisó en cambio de que, sin garantías para los caseros, las nuevas normas pueden provocar «el efecto contrario», y recordó que «el 92% del parque de vivienda está en manos de pequeños propietarios, según datos del Banco de España». Pese a las diferencias, los tres coincidieron en que la crisis solo se abordará con colaboración supramunicipal y en clave metropolitana.

En una segunda mesa, dedicada al desarrollo económico de la Gran Barcelona, los alcaldes David Quirós (L’Hospitalet), Eduard Sanz (Esplugues) y Lourdes Borrell (Sant Feliu) reivindicaron el peso de sus ciudades. «Somos espacios donde se generan oportunidades, no periferia». Celebraron la apertura metropolitana impulsada por Collboni, que leyeron en clave de «construcción conjunta» y de aprovechamiento de Barcelona como «gran marca».

La segunda jornada, el jueves 1, viró hacia la defensa y la seguridad. Fue de las sesiones que más expectación levantó, precisamente por la poca visibilidad que el Ejército suele tener en el debate público. La abrió el presidente de la Generalitat, Salvador Illa, y después tomó el relevo el estamento militar. El teniente general Raimundo Rodríguez Roca, inspector general del Ejército, alertó de una nueva era de guerra tecnológica y de la necesidad de «evitar dependencias críticas», y pidió reforzar la «legitimidad social» de la defensa entre la ciudadanía. Lo acompañaron el general de brigada Juan José González Laá, secretario general de la Inspección General del Ejército, y el coronel Alejandro Rubiella, jefe de Comunicación, que dejó una de las frases del foro: «En la guerra, el que no innova pierde». Los mandos reclamaron también una industria «más implicada» y mayor estabilidad presupuestaria para seguir el ritmo de la innovación.

La tercera y última jornada, el viernes 2, se centró en la economía. El conseller de Empresa y Trabajo, Miquel Sàmper, la abrió anunciando una ley para que las empresas catalanas ganen tamaño, que las pequeñas pasen a medianas y las medianas a grandes. Por las mesas de ese día desfilaron Albert Alonso, responsable de Soluciones Internacionales de BBVA en Cataluña; Pere Navarro, presidente ejecutivo del Consorci de la Zona Franca; Alejandro García, de CaixaBank DayOne; Ramon Rovira, de Nessentis; Juan Páramo, de Philip Morris España, y voces del transporte como Guillermo Ríos (Avanza Mobility Cataluña) y Josep Maria Martí (Moventia).

Fuera del escenario, una de las imágenes de la edición fue la nutrida presencia del empresariado catalán, que llenó la Casa Seat jornada tras jornada. Por allí pasaron Felipe Campos, consejero delegado de Aguas de Barcelona (Agbar); Emilio Rouseaud, CEO de Factor Energía, y Luis Fornells, presidente de OESIA, junto a representantes de CaixaBank, BBVA, HM Hospitales o Quirón Salud y del sector de la movilidad y los viajes.

Tres días para pensar qué Barcelona y qué Cataluña vienen. Al menos, esta vez, nadie se durmió.