Eurocofín, la consultora de comunicación financiera pionera en España junto a Estudio de Comunicación, se adentra en una nueva etapa tras iniciar un brusco repliegue de su actividad.
Según ha podido saber DIRCOMFIDENCIAL, la histórica consultora fundada y presidida por Rafael Ordovás, sigue en funcionamiento, aunque de manera residual, con una estructura y actividad muy alejadas de las que alcanzó en cualquier otra fase de sus casi 40 años de historia.
Eurocofín ha presentado, muy especialmente en los últimos dos años, síntomas de declive empresarial. Con unos ingresos por debajo del medio millón de euros y pérdidas de 85.000 euros en 2024 —segundo ejercicio consecutivo de números rojos, con una cuarta parte de la facturación que alcanzó hace 15 años—, la firma empezó a aplicar ajustes en aquel momento.
Eurocofín ha sido junto a Estudio de Comunicación una de las consultoras pioneras en comunicación financiera en España.
El primer cambio significativo se aplicó en la cúpula directiva, con la disolución del consejo de administración, tras las salidas de los miembros Marta Ordovás, la hija del fundador, aunque siguió trabajando como consultora, y tres meses después, de Manuel Blanco. La firma optó entonces por la fórmula de la administración única, liderada por su presidente.
El segundo gran punto de inflexión se ha desarrollado desde el pasado enero, cuando salió de la compañía su director general, Carlos Balado, tras casi 8 años en el cargo. Balado, que fue dircom de Banco Popular, una de las cuentas ‘estrella’ de Eurocofín, es actualmente secretario de la junta directiva de Denaria, asociación sin ánimo de lucro en defensa del dinero en efectivo como bien social y público.
Paralelamente, la consultora ha ido desarticulado su estructura organizativa, que en 2024 contaba con 8 empleados —la mitad que en 2011—, muchos de los cuales se han ido desvinculado de la empresa en los últimos meses, según ha podido confirmar este medio.
En medio de este proceso, Ordovás decidió el pasado marzo cambiar de sede. De la oficina instalada en la calle Príncipe de Vergara de Madrid, se trasladaron a la calle Francisco de Rojas, en el barrio de Chamberí.
El director general, Carlos Balado, y la mayoría de miembros del equipo han ido abandonando la firma en los últimos meses.
Desde Eurocofín buscan disipar dudas aclarando a este medio que la empresa no ha cerrado, aunque con un enfoque parcial, ya que declinan ofrecer más detalles al respecto.
Eurocofín se aproxima al declive de una historia de éxito. En su época de máximo esplendor, en la década de los 90 y los 2000, antes de la fuerte entrada de nuevos competidores en España, dominó cómodamente el sector, llegando a firmar contratos millonarios con grandes multinacionales. De hecho, junto a Estudio de Comunicación, fue la firma de referencia para las empresas del Ibex.
Entre sus clientes estrella, ha trabajado con el Santander (relaciones con inversores y comunicación corporativa), Endesa (participó en varias de sus OPAs), Iberia (comunicación internacional), Repsol (YPF en Argentina y relación con accionistas), Inditex (salida a Bolsa), Telefónica (privatización), Tabacalera (privatización), ArcelorMittal (salida a Bolsa y privatización), BME (salida a Bolsa), Barclays (comunicación corporativa y OPA), Morgan Stanley (comunicación nacional) o Marsh (comunicación externa).
Ahora, la veterana compañía manifiesta signos de profunda fragilidad. El propio Ordovás confiesa a puerta cerrada a fuentes del sector que con el paso de los años ha perdido volumen de contactos, tras la jubilación de veteranos directores de comunicación con los que mantenía una estrecha relación profesional.







