La búsqueda potenciada por inteligencia artificial está pasando de ser una función experimental para convertirse en la forma predominante en la que los usuarios obtienen información de Google. Esa es una de las conclusiones del informe The 2026 Generative AI Landscape, elaborado por la plataforma de datos SimilarWeb, que señala que los resúmenes automatizados ya aparecen en un 43% de las búsquedas frente al 15% del año anterior.
Ese mismo estudio cuantifica las visitas que recibe el modo IA del buscador de Google en 279 millones de visitas mensuales en mayo de 2026, cuando el mismo mes del año previo indicaba que fueron 126 millones. Además explica que las consultas que hacen los usuarios son cada vez más largas y conversacionales, lo que muestra hasta qué punto el nuevo formato está incidiendo en el comportamiento de los usuarios.
La consecuencia clave de esos cambios es que la visibilidad dentro de las respuestas ofrecidas por los diferentes actores de ese ecosistema de inteligencia artificial ya empieza a ser tan importante como el posicionamiento en Google. SimilarWeb concreta al respecto que los diferentes modelos priorizan contenidos que transmiten autoridad, claridad, especialización y estructura, lo que equivale a una nueva aproximación.
De hecho, los asistentes de inteligencia artificial no necesariamente premian la producción amplia de contenido que sí venía funcionando en algunos casos para las búsquedas tradicionales. Los autores del informe explican que la aparición en respuestas generadas automáticamente tiene más que ver con ofrecer las mejores respuestas a preguntas concretas, tanto por el valor del contenido como por la limpieza de su exposición.
El gigante tecnológico ha venido aflorando AI Overviews en un 43% de las respuestas hasta mayo de 2026, frente al 15% del año anterior.
En ese contexto se hace imprescindible trabajar el denominado GEO (Generative Engine Optimization), una nueva disciplina desgajada del SEO cuyos principios se van construyendo sobre la marcha. Lo esencial al respecto es que el contenido debe ser fácilmente interpretable por los modelos y los sitios deben construir autoridad sobre temas concretos para ser citados en las preguntas que les conciernen.
La otra cara de la moneda es que el resultado que reciben los editores de las webs de las que esos modelos obtienen la información va a menos. El estudio de SimilarWeb refleja que el tráfico generado por plataformas de inteligencia artificial alcanzaron su máximo en octubre de 2025 en el caso de EEUU, y que desde entonces ha descendido. Eso se debe a que la tasa de clics hacia otros entornos ha caído del 18,8% al 15,8% en pocos meses.













