A partir del 1 de octubre entrará en vigor un nuevo esquema de condiciones económicas para los desarrolladores que colocan sus aplicaciones en la App Store de Apple en Europa. El gigante tecnológico ha anunciado la simplificación de su sistema de tarifas previo, creado para cumplir inicialmente la Directiva de Mercados Digitales (DMA), de cara a resolver el contencioso que mantiene con la Comisión Europea desde hace dos años.
En base a este nuevo sistema, el gigante tecnológico permitirá que los desarrolladores utilicen sus capacidades de pago y también las de terceros dentro de la misma aplicación, una reivindicación que sobre todo ha liderado el estudio de videojuegos Epic. Los creadores podrán escoger entre la herramienta de Apple, pago externo dentro de la aplicación, enlace a la web o una combinación, aunque deberá mantener esa elección durante 12 meses.
La compañía simplifica el esquema para dar entrada a distribución en tiendas de terceros y otros métodos de pago.
Además desaparece la controvertida Core Technology Fee (CTF), una comisión fijada por la compañía en 2024 según la cual los desarrolladores tenían que pagar 0,50 euros por cada primera instalación anual de la aplicación que superase el millón en la Unión Europea, incluso si es gratuita. Para estas últimas ese modelo podía suponer que la viralidad conllevara una deuda creciente ante Apple sin generar ingresos.
CTF será reemplazada por una Core Technology Commision (CTC), una nueva tarifa del 5% sobre las transacciones digitales de las aplicaciones realizadas fuera de la tienda de aplicaciones de Apple. Esta novedad ha generado críticas por parte de Epic por considerar que la compañía cobra por una transacción en la que no aporta nada. Además el gigante tecnológico elimina una comisión inicial de compra del 2% y otra de entre el 5% y el 13% por servicios de la tienda.
Con esos cambios el modelo queda más simplificado y resulta más fácil para un desarrollador deducir qué opción le resulta más interesante según su caso. En resumen, tendrá que abonar un 26% de la transacción si utiliza el sistema de pagos de Apple, un 20% si emplea el pago alternativo en la aplicación, un 15% si enlaza a la web para que el usuario realice el pago y un 5% si utiliza distribución ajena a la App Store.
Las tres primeras cifras se reducen en el caso de las aplicaciones que entran dentro de las condiciones del programa para negocios pequeños, determinados esquemas asociados y suscripciones renovables desde el primer año. Y quedan en el 15%, 10% y 10%, respectivamente, mientras que el 5% del último caso se mantiene igual.
Según Apple, el nuevo sistema ha sido desarrollado «en estrecha colaboración con la Comisión Europea». El Ejecutivo comunitario consideró en abril del año pasado que la compañía incumplía las obligaciones de no valerse de su poder de mercado para dirigir a usuarios a sus servicios y le multó con 500 millones de euros, bajo la amenaza de que no permitir distribución alternativa de aplicaciones podía suponer una violación de la DMA.
Ahora queda por ver el impacto de la capacidad de elegir de los desarrolladores en las cuentas de Apple, en concreto en el segmento de servicios en el que está subsumida la facturación de la tienda de aplicaciones. De hecho la empresa reconoció en su última entrega de resultados que la regulación a ambos lados del Atlántico está empezando a afectar al crecimiento del negocio impulsado por esas comisiones.













