El duopolio se aplica en diversificar sus ingresos ante la caída del negocio tradicional

| 8 AGOSTO 2019 | ACTUALIZADO: 9 AGOSTO 2019 9:08

«Uno de los principales retos que tenemos todos los operadores del sector es conseguir en el mercado digital un modelo de negocio sostenible y que posea una mínima equivalencia al del mal llamado ‘mercado tradicional'». Con esta franqueza se expresaba Silvio González en 2017 acerca la necesidad de diversificar su negocio en el corto plazo.

El tiempo no ha hecho sino validar las palabras pronunciadas por el consejero delegado de Atresmedia durante la entrevista concedida en aquel momento a Forbes. Incluso se puede decir que las ha reforzado, en vista de la adversa situación que atraviesan los grupos de televisión en los mercados, donde los inversores les han retirado la confianza al considerar que su modelo de negocio basado en la venta de publicidad muestra signos evidentes de agotamiento.

Los mínimos históricos que registran tanto Mediaset como Atresmedia en sus cotizaciones coinciden con el contexto publicitario de contracción en el que se mueven desde finales del año pasado. Sin ir más lejos, sus ingresos televisivos descendieron un 6% durante el primer semestre.

Ante este escenario, ambos grupos llevan todo el 2019 aplicados al máximo en contener sus costes al tiempo que hacen crecer las vías de ingresos complementarias. Así, como parte de su estrategia digital, Mediaset y Atresmedia han lanzado sus propias plataformas de pago con apenas unos meses de diferencia, reforzado su apuesta digital con verticales y profundizado en la producción de contenidos originales con recorrido más allá de sus propios canales.

La parte digital sigue representa una parte mínima en el negocio global de Atresmedia y Mediaset.

Los avances en su propósito de lograr una base de negocio digital lo bastante diversificada son manifiestos, pero también algo lentos. Al cierre de junio, Atresmedia contabilizaba 22 millones de euros en publicidad digital, cifra que supone un aumento interanual del 2,5%. No llegan a representar ni un 5% de los 501,7 millones de euros globales que facturó la compañía durante el primer semestre.

Al mismo tiempo, los ingresos de producción y distribución de contenidos alcanzaron los 40 millones frente a los 31,7 millones de euros que acumulaba la editora de Antena 3 en el mismo periodo del año anterior, es decir, un 26,3% más. No obstante, este segmento, que incluye entre otros la creación y venta de series a plataformas, es el que mejor rendimiento viene desempeñando en los últimos periodos trimestrales.

En cuanto a la partida de otros ingresos de Atresmedia, como son eventos, licencias o derechos editoriales, aportaron 22,7 millones de euros, cinco millones más que hace un año (+32%). En suma, estas tres líneas de actividad suponen casi el 17% del negocio total del grupo audiovisual.

Por su parte, Mediaset no ofrece una información tan segmentada de su facturación, que al cierre del primer semestre llegaba a 482,5 millones de euros, un 5% menos que en 2018. De esta cifra, la línea de otros ingresos ascendía a 30 millones de euros, lo que equivale a un incremento del 9,8% en comparación con el periodo anterior. Respecto a su actividad digital, tan sólo apunta que los ingresos registraron un crecimiento de doble dígito.