La inversión publicitaria en streaming se aproximará a los 20.000 millones de dólares en EEUU para 2029, lo que dejará ese soporte muy cerca de los en torno a 22.000 previstos para las televisiones tradicionales. Eso es lo que prevé la consultora especializada Madison and Wall, que refleja así el impacto de que casi el 50% de las nuevas altas en ese tipo de servicios en EEUU estén asociadas a los planes con anuncios, según Antenna.
De hecho, si solo se tienen en cuenta los últimos nueve trimestres, esas modalidades han generado en torno al 78% de los casi 65 millones de altas de las plataformas más importantes. Esa tendencia viene impulsada por varios factores, especialmente por las subidas de precios de las versiones sin anuncios y a una división generacional que hace que los espectadores de mayor edad en EEUU asuman el visionado de anuncios como forma de ahorrar.
Además, cada vez más derechos deportivos están cayendo en manos de plataformas de streaming, lo que por un lado reduce el atractivo de las televisiones tradicionales que los pierden ante algunos anunciantes y por otro incrementan el de los compradores. El último hito al respecto es el acuerdo de FIFA con YouTube para habilitar en esa plataforma la emisión de partidos del Mundial de fútbol de EEUU, Canadá y México.
Todo ello pone las bases de un posible hito este año, ya que eMarketer pronostica que las presentaciones publicitarias que se están realizando a lo largo de estas semanas de mayo en EEUU se sustanciarán en que por primera vez la televisión conectada supere a la tradicional en horario de máxima audiencia. En concreto prevé compromisos de compra de espacios de 17.730 millones de dólares para la primera y 16.980 millones para la segunda.
Las tendencias ascendente y descendente de ambos soportes se acercan a la convergencia a medida que los planes con anuncio de vídeo bajo demanda ganan tracción.
Los datos van en línea con la previsión de la última edición del informe de IAB realizado por PwC, que situó el mercado publicitario digital de EEUU en 294.600 millones de dólares el año pasado. Ese dato implica un crecimiento interanual del 13,9% que se produce en paralelo al declive comercial estructural de la televisión en línea.
De hecho, el sumatorio de los presupuestos que les anticipa Madison and Wall con los del streaming muestran una tendencia a la baja por la presión de los grandes actores digitales que explotan la publicidad de conversión. Google, Meta y Amazon controlan más de la mitad del mercado publicitario en EEUU, cuyo tamaño estimado es de 428.000 millones de dólares.





