En 2026 Netflix espera facturar 2.700 millones de dólares por anuncios, según figura en sus resultados del tercer trimestre. Esta previsión supone reducir un 10% lo que anticipaba hasta la fecha, hasta 300 millones menos. Según explica la compañía, el recorte se debe a un despliegue algo más lento de lo esperado de determinadas funcionalidades de su tecnología publicitaria.
En todo caso, ese está lejos de ser el mayor varapalo para Netflix, para la que el peso de los ingresos comerciales apenas representa aún el 5% del total. Si en las últimas semanas la empresa ha dejado ver su contrariedad por el poco aumento del tiempo de consumo de sus contenidos, apenas un 2% en el primer semestre, las nuevas cuentas muestran que el crecimiento de los ingresos también se va moderando.
En concreto, ha pasado de rozar el 18% en el mismo periodo del año pasado a quedarse por debajo del 12% en este. La curva entre ambos periodos es claramente descendente a pesar de que en el trimestre de referencia su beneficio neto mejoró un 44%, hasta los 3.660 millones de dólares, sobre ingresos de 12.870 millones.
La compañía afronta la incertidumbre del mercado sobre su capacidad para reavivar el crecimiento del tiempo que capta a sus usuarios.
Si bien Netflix ha cumplido las previsiones de facturación y superado la de beneficios, el mercado ha recibido negativamente las cifras. Sobre todo porque la previsión para el siguiente trimestre queda por debajo del consenso de los analistas en ambos casos, con lo que la tendencia negativa desde junio del año pasado no mejora y se acerca al 50% de caída.
Este panorama explica en gran parte los 1.000 despidos acometidos en los últimos días, entre ellos los de la máxima responsable de contenidos a nivel global y otros ejecutivos clave en áreas de producción. Netflix ha reducido así un 6% su perímetro laboral en plena reflexión sobre cómo acelerar la captación de tiempo de sus suscriptores frente a alternativas como YouTube.
De esa variable depende en parte la evolución de su negocio publicitario, así como de la expansión a más países de su plan con anuncios. Sobre esto último Netflix adelanta que lo estrenará en otros 15 países más durante el año que viene.
Y para incrementar su facturación con anuncios la compañía sigue profundizando en su estrategia de eventos deportivos. De hecho recientemente anunció que se ha hecho con los derechos de emisión del Mundial 2030 para España, con el doble hito añadido de que nuestro país es uno de los anfitriones del torneo y la Selección defiende el título conseguido este año.
A eso hay que añadir otro movimiento muy significativo, el del acuerdo para emitir por tres años La Velada del Año de Ibai Llanos, que pasará de ser de acceso gratuito a precisar una suscripción. En ambos casos Netflix se ha impuesto a televisiones tradicionales a las que cada vez quiere disputar más presupuestos publicitarios con estas y otras incursiones en directo.













