Un estudio de la oficina de estadísticas laborales de EEUU (BLS) incluye a las vinculadas a marketing y periodismo entre las ocupaciones más expuestas a la inteligencia artificial. Eso solo implica que esa tecnología puede usarse para realizar o ayudar en algunas de las tareas de esos roles, lo que no necesariamente implica una pérdida de empleos a corto plazo y establece una correlación menos evidente entre ambos aspectos.
Así se desprende del hecho de para algunas profesiones en esa situación el organismo elabore una proyección de crecimiento de empleo hasta 2035, en ocasiones a doble dígito, mientras que otras decrecerían. En el primer caso estarían gerentes de marketing (+6,9%) o especialistas de relaciones públicas (+1,8%), mientras que en el segundo figurarían periodistas o reporteros (-5,9%) o editores (-1,1%).
En todo caso, la inteligencia artificial no es el principal factor causante de los datos del segundo grupo. El propio informe de BLS atribuye la caída de periodistas o reporteros a un conjunto de circunstancias que incluye el retroceso en ingresos publicitarios de prensa radio y televisión, la fusión de empresas mediáticas o el uso compartido de recursos y contenidos.
La oficina de estadísticas del mercado laboral cree que periodismo y marketing están muy expuestos a esa tecnología pero con resultados muy diversos sobre el empleo.
Esas perspectivas son mucho mejores en el caso del marketing, si bien en esa categoría sí se deja notar el impacto de la inteligencia artificial. De hecho BLS contempla caídas del 7,2% y 3,7% para agentes de venta publicitaria y gestores de publicidad o promociones, una evolución que va en línea con la automatización inteligente de compra/venta de publicidad que está sucediendo en los últimos años el soporte digital.
Por tanto, el estudio sirve para diferenciar entre la posible aplicación de esa tecnología para ocuparse de tareas específicas y la eventual supresión de roles que actualmente dedican tiempo a ellas. Y además cuestiona el hecho de que una alta exposición a lo primero redunde en lo segundo.
De hecho, BLS apunta que los profesionales de marketing se verán beneficiados por la necesidad de medir la efectividad de estrategias y determinar la demanda de productos evaluando una cantidad creciente de datos. Y eso generará una mayor demanda de trabajadores cualificados para analizarlos mientras parte de sus tareas previas las asumen procesos automatizados.
Otra conclusión llamativa es la de la fortaleza de los editores frente a las capacidades vinculadas a crear y mejorar textos de los asistentes de inteligencia artificial. Ese es uno de los usos más frecuentes pero BLS considera que la función editorial seguirá sobreviviendo e incluso aumentando en este contexto.













