En un sector tan exigente como el de la consultoría, Roman ha decidido situar el bienestar de las personas en el centro de su estrategia. Como agencia B Corp, la firma defiende que el impacto positivo empieza dentro de la organización y se traduce en una cultura people centric que conecta bienestar, liderazgo consciente, desempeño y compromiso ESG.
El director de People & Culture de la consultora, Alberto de Prado, explica en DIRCOMFIDENCIAL cómo han articulado su plan de bienestar, el modelo de liderazgo que quieren impulsar y los retos que se marcan para seguir creciendo sin perder esencia.
Roman es una agencia B Corp y defendéis que el impacto positivo debe empezar dentro de la organización, priorizando el bienestar de vuestros equipos con diferentes medidas de conciliación. ¿Por qué visteis necesario dar un paso más y articular un Plan de Bienestar como eje estratégico de la cultura corporativa?
Como agencia B Corp, creemos que el impacto positivo empieza dentro y que cuidar a las personas no es un beneficio añadido, sino una responsabilidad estratégica, más aún en una industria donde lo que estamos aportando como servicio es el mismo talento. El crecimiento de Roman, los intereses del nuevo talento y nuestro afán por querer ser pioneros nos llevaron a dar este paso y convertir el bienestar en una palanca real de sostenibilidad y compromiso.
¿Cómo se ha diseñado este Plan de Bienestar y qué objetivos persigue en términos de cuidado del empleado, compromiso y sostenibilidad interna en un sector tan exigente como el de la consultoría?
El plan nace de un proceso muy participativo, impulsado desde las Comisiones de Cultura que hemos celebrado durante todo 2025, donde escuchamos activamente a las personas y detectamos necesidades reales. A partir de ahí, lo hemos diseñado como un plan vivo, flexible y alineado con nuestra filosofía people centric. Sus objetivos son claros: priorizar el bienestar de nuestros equipos —los Romanos y Romanas—, reforzar el sentimiento de pertenencia y acompañar el crecimiento de la organización, siempre desde un liderazgo consciente y acorde con nuestros valores y nuestra cultura.
Para algunas posiciones contáis con un modelo MBO de retribución variable como otras firmas del sector, pero ¿en qué se diferencia el vuestro y qué resultados tangibles habéis obtenido?
Nuestro modelo MBO no se centra solo en el resultado económico, sino en cómo se alcanzan esos resultados. Integra objetivos de grupo, de división, individuales, y también hemos añadido objetivos ESG. Esto ha generado mayor claridad, corresponsabilidad y foco. Los resultados más tangibles han sido un mayor alineamiento entre objetivos–estrategia– cultura, una mejora en la implicación de los equipos y una conversación más madura (u objetiva) sobre el performance. Nos importa el fondo y la forma por igual.
«Liderar no es sólo conseguir resultados, sino ser consciente de quiénes son los que consiguen esos resultados y cómo se consiguen».
En este sentido, ¿qué mensaje queréis trasladar a los equipos al vincular compromiso ESG, resultados y reconocimiento?
El mensaje es claro: el impacto, el desempeño y el reconocimiento van de la mano. Queremos que las personas entiendan que en Roman no solo importa el qué, sino el cómo. Vincular ESG, resultados y reconocimiento significa poner en valor un modelo de éxito más consciente y auténtico, donde generar negocio, cuidar a las personas y/o el medio ambiente y actuar de forma responsable no son objetivos contrapuestos, sino complementarios.
Desde el área de People habéis impulsado programas de formación y desarrollo para managers y directivos. ¿Qué tipo de liderazgo busca y potencia hoy Roman para ser coherente con su propósito y su modelo de negocio?
Buscamos un liderazgo coherente con nuestro propósito y modelo boutique: cercano, responsable y consciente del impacto que tiene en las personas. Un liderazgo que acompaña, que da contexto, que escucha activamente y que desarrolla talento. Que sabe exigir, pero también cuidar. Y que entiende que liderar no es solo conseguir resultados, sino ser consciente de quiénes son los que consiguen esos resultados y cómo se consiguen. Desde Roman configuramos un equipo denominado “Team Leaders”, quienes disfrutan de programas específicos de formación para desarrollar este liderazgo positivo y ejemplarizante.
Habláis de un liderazgo consciente, comprometido y ejemplar, y de formar “buenos profesionales, pero también buenas personas”. ¿Cómo se trabaja esa dimensión más humana del liderazgo dentro de la organización?
Lo cierto es que es tenemos un equipo directivo y de Team Leaders con una calidad profesional y humana exquisita. Se suele decir que lo bueno llama a lo bueno; hay algo orgánico en todo esto. Pero desde luego que los procesos de selección son clave para nosotros, y les dedicamos el tiempo necesario para detectar esa calidad. También elaboramos programas de liderazgo específicos y ad hoc para directores y Team Leaders, donde ponemos el foco en habilidades como la empatía, la escucha, la gestión emocional o el feedback. Y algo muy importante: el autoconocimiento. Qué tipo de líder soy, desde dónde lidero y qué debo trabajar para mejorar mi versión.
Creamos espacios denominados “People Meetings” con nuestros líderes para tratar temas que nos preocupan sobre la gestión de equipos, debatimos, generamos ideas en equipo, y utilizamos estos espacios para alinearnos en clave de liderazgo.
¿Qué objetivos se marca Roman en los próximos tres años en gestión de personas?
Nuestro principal objetivo es seguir creciendo sin perder nuestra esencia. Ya ocupamos los mejores rankings dentro de nuestro negocio y nos reconocen por ello; ahora también queremos consolidar un modelo de liderazgo sostenible, consciente y alineado con nuestros valores.
No abandonar el autoconocimiento dentro del liderazgo en los planes de formación, ya que tiene un impacto directo tanto en el bienestar de los equipos y su experiencia interna, como en la forma en que se implementan y viven este tipo de iniciativas.
En los próximos tres años, el foco estará en profundizar en este autoconocimiento y desarrollo de nuestro estilo de liderazgo, la experiencia de empleado y la sostenibilidad en clave humana, asegurando que Roman siga siendo un lugar de referencia donde las personas quieran estar, crecer y contribuir a largo plazo.













