España ocupa la cuarta posición de lobby en la UE, con una ley nacional en el aire

jueves 14 de mayo del 2026

Actualizado el 18/05/2026 08:38

España se consolida como potencia europea del lobby. Ocupa la cuarta posición de países miembros de la UE con más grupos de interés registrados en Bruselas, con más de 1.000, lo que le sitúa entre los más activos, solo por detrás de Bélgica, Alemania y Francia.

Así lo indica el estudio Asuntos Públicos y Lobby. Radiografía de la profesión en España 2025, elaborado por la Asociación de Profesionales de las Relaciones Institucionales (APRI) junto a la Universidad de Navarra, presentado el pasado miércoles en la sede de la Dirección General de la ONCE.

El informe, que plasma los resultados de una encuesta a más de 300 profesionales del sector enviada a finales del año pasado, concluye que la actividad de los Asuntos Públicos vive un momento de pleno auge en España, con avances notables en su profesionalización y formación de sus expertos, con Ciencias Políticas y Derecho, como titulaciones predominantes.

La percepción pública de la profesión es el principal desafío sectorial, según la encuesta elaborada por APRI y la Universidad de Navarra.

El 64% de los profesionales trabaja en departamentos internos, ya sea en empresas privadas (37%) o en otras organizaciones como asociaciones sectoriales o entidades institucionales (27%). Por su parte, un 25% desarrolla su actividad en agencias de comunicación y asuntos públicos.

Más de la mitad de los profesionales se concentra en cuatro sectores. Salud encabeza la clasificación (22%), seguido de Energía (15%), Finanzas (8%) y Alimentación (8%).

Preguntados por las principales funciones que desempeñan, los profesionales de los Asuntos Públicos responden, en ese orden, el contacto directo con los representantes públicos (21,6%), el asesoramiento e influencia en la agenda pública (20,2%) y la monitorización política, legislativa y normativa (16%), entre otros.

Respecto a las competencias más importantes, lidera el pensamiento estratégico (25,4%), la capacidad de análisis (18%), los conocimientos de política (13,1%), o la gestión de relaciones con diversos públicos (12,1%). Destaca la residual mención al manejo de nuevas tecnologías e IA (1,9%).

Sin embargo, pese a la fortaleza sectorial, los profesionales detectan algunas asignaturas pendientes. El reto más importante, aseguran, es la percepción pública de la profesión (23,5%), que arrastra una peyorativa connotación de la palabra lobby. De hecho, una parte minoritaria de los departamentos que se dedican a esta actividad optan por bautizar su área con dicha denominación.

Entre otros desafíos destacan la estabilidad de los entornos políticos y legislativos (17,1%), la transparencia (16,4%) y la regulación consensuada con profesionales del sector (13,16%).

Ministro Óscar López: «Hay una buena ley, consensuada, que podría aprobarse la semana que viene».

La aprobación de una ley nacional de lobbies fue, precisamente, el principal asunto que abordó en la presentación del estudio el ministro para la Transformación Digital y de la Función Pública de España. Óscar López defendió que el Gobierno da máxima prioridad a la aprobación de la ley de lobbies y que, “si no está en vigor, es porque no se han alcanzado las mayorías en el Congreso”.

El ministro recalcó que en la Cámara Baja “hay una buena ley, consensuada con el sector y grupos parlamentarios, que podría aprobarse la semana que viene”. Advirtió que, de no aprobarse esta legislatura, «vamos a tardar como mínimo 2 años en aprobar otra», al decaer el texto actual.

«Tenemos una oportunidad histórica. Ya vamos tarde. Si sale adelante, será mérito de todos, y si no, tendrá culpables con nombres y apellidos», sentenció.