El tejido empresarial español ya no cuestiona la exponencial importancia que cobra implementar una política de ESG auténtica, comprometida y realista en sus compañías. Sin embargo, todavía se acarrean notables dudas sobre su efectividad, más allá de las originadas por la regulación.
Destacados expertos en la materia coinciden en que las empresas deben mejorar su comunicación sobre estos criterios de sostenibilidad e impacto ético, para que sean comprendidos por todos los grupos de interés, especialmente por los ciudadanos y consumidores.
«Todo lo que se hace en ESG no está llegando al ciudadano»
Esta cuestión se abordó la semana pasada en Madrid, durante la presentación del Impact Monitor 2025 de SEC Newgate Spain. Beatriz Herrera de Miguel, directora de Planificación estratégica, Reputación Corporativa y Sostenibilidad en Mahou San Miguel, admitió que «las empresas nos hemos enfocado mucho en el desempeño y el compromiso, y esto va más de aterrizar y contar cómo impacta en el día a día«.
Herrera de Miguel reconoce que el concepto de ESG ha ido variando en los últimos 15 años, a medida que las empresas lo han ido incorporando —voluntariamente o por exigencia legal—, lo que ha provocado una confusión conceptual entre los ciudadanos. «Tenemos que llegar a lo fácil. ¿De qué sirve tanto reporting, que lleva años de trabajo y es el trabajo más desagradecido? Tenemos que democratizar todos los conceptos. Los ciudadanos están cansados de tanta información«.
Por su parte, Ana Gascón, People, ESG & Shareholder Office Director en PremiumFiber y ex presidenta de DIRSE, opina que «ponemos mucho presupuesto en implementar la transformación con ESG», y «todo lo que se hace no está llegando al ciudadano«.
Gascón mostró su preocupación al comprobar que las empresas están perdiendo niveles de confianza, al tiempo que están destinando mayores esfuerzos por el impacto ético y la sostenibilidad. Ambas especialistas coincidieron en que «falta más transparencia, coherencia y pedagogía«.
Estudio
La mesa redonda estuvo moderada por Ludi García, directora general de SEC Newgate Spain, que presentó los resultados del estudio, basado en la respuesta de más de 1.000 ciudadanos españoles.
Entre las claves destaca que un 78% considera que las empresas deben actuar en beneficio de todos los grupos de interés; que el 72% prefiere la producción local frente a la reducción de costes para los consumidores; que los españoles apoyan la transición a las energías renovables, pero exigen un mayor compromiso empresarial; y que la transparencia y la ética en las empresas, pilares clave para mejorar la confianza ciudadana.












