RepIndex.AI ha consolidado una serie de siete meses de medición semanal de la reputación algorítmica de las compañías del IBEX 35, un histórico que permite observar por primera vez de forma continuada cómo evoluciona la percepción que construyen los principales modelos de inteligencia artificial sobre las grandes empresas españolas.
La plataforma realiza barridos semanales sobre ChatGPT, Perplexity, Gemini, DeepSeek, Grok y Qwen, con una metodología comparable y reproducible, y transforma esas respuestas en un índice compuesto, el RIXc, que analiza variables como calidad de la narrativa, fortaleza de la evidencia, autoridad de las fuentes, actualidad, controversias, gobernanza, coherencia informativa y ejecución corporativa.
La serie permite seguir la evolución de las grandes cotizadas en ChatGPT, Gemini, Perplexity, Grok, DeepSeek y Qwen y detectar cambios de tendencia, volatilidad y diferencias entre modelos.
La principal novedad de la serie es que permite pasar de una fotografía puntual a un seguimiento dinámico. Después de más de 30 semanas de observación, RepIndex puede identificar qué compañías mantienen una percepción estable, cuáles mejoran de forma sostenida, cuáles sufren deterioros prolongados y en qué casos existen fuertes divergencias entre los distintos modelos.
Los últimos datos del IBEX 35 muestran precisamente esa capacidad de lectura longitudinal. En siete meses, la media del selectivo ha pasado de 65,5 a 62,7 puntos, mientras algunas compañías, como Inditex, ACS, Fluidra o Cellnex, han mejorado su posición y otras han experimentado descensos significativos.
El histórico permite además incorporar nuevas variables al análisis reputacional, como la volatilidad de la percepción o la denominada resiliencia algorítmica, entendida como la capacidad de una compañía para mantener una representación sólida y coherente en los sistemas de inteligencia artificial a lo largo del tiempo.
El crecimiento de las búsquedas mediante asistentes generativos está introduciendo una nueva capa en los procesos de información y decisión de accionistas, inversores, clientes, periodistas y otros stakeholders. La respuesta de una IA ya no remite únicamente a una relación de enlaces, sino que selecciona, jerarquiza e interpreta información antes de ofrecer una conclusión sobre una empresa.
Esta evolución está convirtiendo la reputación algorítmica en un nuevo ámbito de seguimiento para las áreas de comunicación, corporate affairs, investor relations y gestión de riesgos.
Según RepIndex.AI, la acumulación de datos semanales permite a las compañías detectar cambios de tendencia, comparar su evolución con la de sus competidores y analizar qué narrativas, evidencias o fuentes están influyendo en la percepción que proyectan las distintas inteligencias artificiales.













