Tinkle presenta un modelo de Gobernanza Algorítmica para respaldar a las organizaciones a fortalecer su comunicación, reputación y posicionamiento en un entorno donde los sistemas de IA se están convirtiendo en nuevos, vitales y críticos intermediarios de influencia. Ya vivimos una nueva realidad, donde la inteligencia artificial está transformando el acceso a la información, a la formación de percepciones, a la construcción opiniones y a la propia toma de decisiones.
La iniciativa responde a una constatación cada vez más evidente: millones de consultas realizadas diariamente a plataformas de inteligencia artificial están convirtiendo a los modelos de IA en una nueva puerta de acceso al conocimiento sobre empresas, líderes, instituciones, marcas, productos y servicios.
Para la firma de H/Advisors en Iberia, integrada en Havas, este fenómeno representa una oportunidad sin precedentes para aquellas organizaciones capaces de gestionar de forma coherente sus señales corporativas y construir narrativas sólidas, consistentes y verificables. “La inteligencia artificial no sustituye la comunicación ni la reputación. Las amplifica y las proyecta a una nueva escala”, explica Anna Diloy, CEO de Tinkle.
El nuevo modelo desarrollado por Tinkle propone evolucionar desde una gestión tradicional de mensajes hacia una gestión estratégica de la interpretación.
Durante décadas, las empresas gestionaron su relación con periodistas, medios de comunicación, analistas y líderes de opinión. Hoy deben incorporar un nuevo grupo de interlocutores: los grandes sistemas de inteligencia artificial. Los modelos desarrollados por OpenAI, Google, Anthropic, Meta, xAI, Alibaba, DeepSeek, Baidu, Mistral, Moonshot o ByteDance se están consolidando como una nueva infraestructura cognitiva global que media entre la información disponible y la percepción que ciudadanos, consumidores, inversores, reguladores y decisores construyen sobre organizaciones, sectores y mercados.
La Gobernanza Algorítmica nace precisamente para respaldar a las compañías a gestionar de forma estratégica su comunicación, reputación y posicionamiento en este nuevo ecosistema de interpretación algorítmica.
El nuevo modelo desarrollado por Tinkle propone evolucionar desde una gestión tradicional de mensajes hacia una gestión estratégica de la interpretación. Es decir, asegurar que los sistemas de inteligencia artificial dispongan de información rigurosa, contextualizada y consistente para construir representaciones precisas, equilibradas y alineadas con la realidad de cada organización.
La práctica de Gobernanza Algorítmica de Tinkle integra disciplinas como la comunicación corporativa, la reputación, el posicionamiento, la inteligencia artificial, la ciencia de datos y la estrategia editorial bajo una visión común orientada a optimizar la presencia de las compañías en la nueva economía de la interpretación.
Según la consultora, las organizaciones deberán prestar una atención creciente a aspectos como la coherencia de sus señales corporativas, la calidad de sus fuentes de información, la validación externa de sus mensajes y la monitorización continua de su representación en los sistemas de inteligencia artificial.
Evolución natural de la comunicación corporativa
Lejos de plantear un escenario disruptivo o amenazante, Tinkle considera que la inteligencia artificial representa una evolución natural de la comunicación corporativa y una oportunidad para fortalecer aquellos atributos que históricamente han sustentado una reputación sólida: credibilidad, consistencia, transparencia y capacidad de generar confianza.
La firma sostiene que aquellas organizaciones que ya cuentan con una estrategia clara, una reputación robusta y una comunicación coherente parten con ventaja en este nuevo entorno, ya que los sistemas algorítmicos tienden a valorar la calidad, la consistencia y la validación de las señales que reciben.
“La Gobernanza Algorítmica nace para trasladar al universo de la inteligencia artificial los mismos principios de rigor, transparencia y consistencia que han guiado históricamente la construcción de la reputación corporativa”, añade Diloy.
Para Tinkle, el reto de los próximos años no consistirá únicamente en estar presentes en los ecosistemas de inteligencia artificial, sino en ser correctamente comprendidos por ellos. Una nueva frontera para la comunicación corporativa que promete redefinir la relación entre empresas, tecnología y sociedad, y que sitúa la gestión de la interpretación como uno de los nuevos vectores de competitividad, influencia y liderazgo empresarial.













