La última ronda de financiación de Anthropic, liderada por Altimeter, Dragoneer, Greenoaks y Sequoia, le ha permitido levantar 65.000 millones y elevar así su valoración actual hasta los 965.000 millones. Esa cifra queda por encima de la última asociada a OpenAI, los 852.000 millones comunicados tras obtener 122.000 millones en compromisos de financiación en marzo.
Por tanto, la compañía fundada por Darío y Daniela Amodei, que previamente trabajaron en OpenAI, se ha convertido en la startup de inteligencia artificial más valorada del mundo. Ese hito es relevante en la medida en que ambas están en la carrera por salir a bolsa lo antes posible, especialmente ahora que SpaceX ya está en ese proceso y se le presume el mayor estreno para una recién cotizada de la historia.
Además, el hecho de que Anthropic sea ahora más valiosa que OpenAI es un punto de inflexión en la rivalidad entre ambas, que quedó de manifiesto en un memo interno difundido entre empleados de la segunda en abril. En él Denise Dresser, responsable de ingresos, señalaba que Claude es un competidor temible para ChatGPT pero a la vez criticaba que Anthropic facilite ingresos brutos en lugar de netos.
El nuevo dato anualizado de esa compañía alcanza los 47.000 millones de dólares de facturación, frente a los alrededor de 24.000 millones que OpenAI reconoció en marzo. Por tanto, la primera habría acelerado de forma significativa en la mejora de su negocio, todo ello en un contexto en el que ha venido cerrando en los últimos meses acuerdos de incremento de capacidad de computación con SpaceX, Amazon, Google o Microsoft.
Ha alcanzado los 965.000 millones de dólares de valoración tras la ronda más reciente frente a los 852.000 que consiguió su rival en marzo.
Además, Anthropic anunció a comienzos de mayo una nueva empresa de servicios de inteligencia artificial para ayudar a compañías medianas a integrar Claude, y en ella cuenta como socios a Blackstone, Hellman & Friedman y Goldman Sachs. Ese movimiento es clave para aproximarse a los contratos grandes y recurrentes que pueden garantizar consultoras y otras grandes compañías en las que esa tecnología puede dar un vuelco a la operativa.
De hecho, uno de los grandes objetivos de Anthropic y OpenAI es precisamente convertirse en palancas necesarias para garantizar el funcionamiento de ese tipo de empresas. Una integración profunda de sus servicios en ellas habilita mayores ingresos y menores posibilidades de que transicionen a un competidor por el coste que eso puede conllevar. Lo que de momento las diferencia es la apuesta de la segunda por la publicidad.













