Un colectivo de asociaciones que agrupan a unas 800 compañías de los sectores de publicidad y medios en Francia han pedido por escrito al consejero delegado de Apple, Tim Cook, que deshabilite la posibilidad de ocultar contenidos durante la navegación en iPhone.
Esa funcionalidad, bautizada como Distraction Control, viene incluida como parte de iOS 18 y es accesible desde mediados de septiembre.
Los firmantes de la carta centran sus preocupaciones en que impida mostrar las ventanas emergentes de obtención de consentimiento para aceptar cookies.
Eso colocaría a las webs en riesgo de incumplir el Reglamento General de Protección de Datos (RGPD) y podría afectar a su capacidad de generar ingresos mediante peticiones de suscripción/membresía o publicidad segmentada.
Sobre esa cuestión también se señala en la comunicación que, en algunas ocasiones, todos los anuncios de algunas webs quedaron bloqueados después de que el usuario decidiera ocultar alguno.
Apple ha asegurado al respecto que Distraction Control no oculta permanentemente los anuncios y que en sucesivas visitas vuelven a aparecer.
Si bien ese es el temor principal expresado por los colectivos que se han dirigido a Cook, también existe preocupación por el hecho de que la nueva funcionalidad permita alimentar la «manipulación de la información» y su propagación gracias al borrado selectivo de fragmentos con posterior difusión en redes sociales.
Por su parte Apple considera que Distraction Control es una herramienta eficaz para permitir que los usuarios que navegan con un iPhone puedan eludir elementos que les resultan molestos. Y recuerda que en todo caso pueden volver a activarlos cuando quieran.
En la carta figuran las firmas del foro de marketing digital Alliance Digitale, la asociación de medios Alliance de la Presse d’Information Générale, la asociación de publicaciones digitales Geste, el colectivo de agencias publicitarias Syndicat des Régies Internet, el grupo de anunciantes Union des Marques y la asociación de agencias de compra de medios Udecam.
Todas ellas instan a Apple a suspender el lanzamiento de Distraction Control y a proporcionar documentación técnica que explique su funcionamiento, así como a avisar de cualquier actualización planificada.
Además, dicen estar «considerando activamente todos los recursos legales disponibles» vinculados a protección de datos, libertad de prensa, derechos de propiedad intelectual, derechos de autor y margas registradas o regulación de la competencia.
Varios colectivos sectoriales reclaman que la compañía retire Distraction Control por el posible impacto en su facturación o el riesgo de desinformación.
La misma misiva ha llegado a manos de varios ministros franceses, la autoridad de la competencia del país (Autorité De La Concurrence) y la Comisión Europea.
Los mismos grupos sectoriales ya se habían dirigido a Apple a principios de año ante la información publicada por AppleInsider sobre lo que entonces se llamaba internamente Web Eraser, y en su reclamación de retirada también contaban con el apoyo de medios británicos.
Aunque en la presentación de iOS 18 no se mencionó la herramienta, sí emergió posteriormente que había pasado a llamarse Distraction Control y que iría acompañada de un mensaje que señalaba que no eliminaría permanentemente los anuncios. Así es como ha terminado viendo la luz en la actual iteración de iOS, sin que de momento haya más datos sobre su impacto en editores o anunciantes.













