NATEEVO impulsa su estrategia en economía conductual en la era de la IA

miércoles 03 de junio del 2026

La creciente adopción de la inteligencia artificial en los procesos de toma de decisiones está acelerando la necesidad de nuevas disciplinas capaces de alinear tecnología y comportamiento humano. En este contexto, NATEEVO ha reforzado su estrategia en economía conductual como una de sus principales áreas de especialización.

Según el informe Global Human Capital Trends 2026 de Deloitte, el 60% de los ejecutivos ya utiliza inteligencia artificial como apoyo en la toma de decisiones, pero solo un 5% considera que sus organizaciones han alcanzado un nivel avanzado de integración entre la IA y el juicio humano. Esta brecha está impulsando el desarrollo de marcos que permitan mejorar la calidad de las decisiones en entornos cada vez más automatizados.

Como parte de esta apuesta, NATEEVO se ha asociado con Daniel Solana, fundador de The Behavioral School y cofundador de Engrama Labs, para liderar el desarrollo de esta especialización dentro de la compañía.

NATEEVO ha llegado a un acuerdo con Daniel Solana, fundador de The Behavioral School para liderar el desarrollo de esta especialización.

El objetivo es integrar la economía conductual en proyectos de transformación digital, experiencia de cliente, inteligencia artificial y estrategia de datos, con especial foco en cómo se diseñan, interpretan y condicionan las decisiones en entornos digitales.

Tal y como señala Daniel Solana, “la economía conductual se ha convertido en una disciplina clave para entender cómo interactúan las personas con los sistemas de inteligencia artificial. El reto no es solo tecnológico, sino de diseño de decisiones”.

Diversas investigaciones recientes, como el estudio Behavioral Economics of AI: LLM Biases and Corrections del National Bureau of Economic Research (NBER), han evidenciado que los modelos de inteligencia artificial pueden reproducir patrones sistemáticos de sesgo en sus respuestas. Estos hallazgos están impulsando el uso de la economía conductual como herramienta de análisis y corrección en sistemas algorítmicos.

En paralelo, el World Development Report 2026 advierte de que, sin mecanismos adecuados de supervisión, la inteligencia artificial puede amplificar sesgos en ámbitos críticos como la contratación, el crédito o la sanidad, reforzando la necesidad de enfoques híbridos entre tecnología y ciencias del comportamiento.

Desde NATEEVO, esta incorporación se enmarca en una estrategia más amplia de evolución de sus capacidades en transformación digital, donde la intersección entre datos, inteligencia artificial y comportamiento humano se consolida como un eje central.

“Estamos viendo un cambio estructural en la forma en la que tanto las organizaciones como los clientes toman decisiones. La economía conductual permite conectar la capa tecnológica con el comportamiento real de las personas, que sigue siendo el factor determinante”, señala Pablo de Echanove, director de Marketing y Ventas de NATEEVO.

La compañía considera que esta disciplina será clave en los próximos años no solo en la optimización de procesos de negocio, sino también en el diseño de experiencias digitales más transparentes, confiables y orientadas a reducir fricciones cognitivas en los usuarios.