La autoridad de competencia y mercados de Reino Unido (CMA) ha ordenado a Google que mejore transparencia y equidad en búsquedas. Eso implica que deberá mostrar resultados con criterios objetivos y no discriminatorios, incluyendo los generados o resumidos mediante inteligencia artificial. Y tendrá que explicar cómo los ordena, avisar con antelación de cambios relevantes y habilitar vías claras que permitan a empresas y editores reclamar si se consideran perjudicados.
El regulador le da a Google seis meses para cumplir con estas nuevas obligaciones, que van en paralelo a la exigencia de facilitar la portabilidad de datos de búsqueda a terceros autorizados. Para esto último el plazo es de tres meses.
Ambas decisiones, que se corresponden con la especial supervisión que Google afronta en Reino Unido como empresa con situación estratégica de mercado, podrían no ser las últimas. CMA advierte de que está sobre la mesa la imposición de nuevas medidas en caso de que las mencionadas no bastaran para garantizar mayor competencia y protección de los derechos de terceros.
Google ha respondido que los sistemas con los que opera en búsquedas ya son de por sí «justos y transparentes» y ofrecen los resultados «más relevantes y de mayor calidad», si bien se ha comprometido a trabajar con el regulador para mejorar. El gigante tecnológico acapara más del 90% del mercado de búsquedas en Reino Unido, lo que explica que el regulador lo trate como una infraestructura esencial de acceso al mercado para muchas empresas.
Entre ellas están los medios, que a través la asociación de editores profesionales (PPA) han criticado el plazo fijado por CMA. Consideran que seis meses es demasiado tiempo, sobre todo en un escenario en el que la inteligencia artificial está cambiando con rapidez la forma en la que los usuarios encuentran información.
La autoridad británica de competencia da seis meses a la compañía para que explique cómo ordena resultados, adelante cambios críticos y habilite formas para presentar quejas.
Ese colectivo también es el beneficiario de la anterior decisión del regulador de competencia británico sobre Google. Hace algunas semanas CMA impuso a Google que permita a los medios rechazar el uso de sus contenidos para entrenar sus procesos de inteligencia artificial o aparecer en búsquedas generativas sin afectar negativamente a su visibilidad en las tradicionales.
En los últimos tiempos el gigante tecnológico ha sido objeto de investigaciones por parte del regulador en torno a su preeminencia en búsquedas y su negocio asociado, así como por las prácticas de mercado vinculadas a su tecnología publicitaria. De ellas están emergiendo medidas como las citadas como parte de una ofensiva para restablecer competencia.













