Varias compañías clave en los sectores del entretenimiento audiovisual y los medios han creado una nueva coalición global para influir en que la inteligencia artificial sea compatible con sus intereses. Esa organización, bautizada como Alliance for Responsible Innovation in the Arts & Media (ARIAM), cuenta entre sus miembros iniciales con Disney, Adobe, The New York Times, BBC, Condé Nast o Financial Times.
La iniciativa surge en un momento de tensión creciente entre compañías tecnológicas e industrias creativas por la incidencia de esa tecnología en sus negocios. Y en ese contexto los miembros de ARIAM quieren construir un marco en el que la innovación sea compatible con la protección de la creatividad humana, los derechos de autor, la seguridad de los consumidores y la responsabilidad legal de los desarrolladores de esas capacidades.
Todas esas cuestiones están cada vez más presentes en el entretenimiento audiovisual o los medios. Actualmente hay varios frentes legales abiertos que pueden definir cuestiones clave de la relación de esos sectores con las startups de inteligencia artificial, como los que mantiene The New York Times contra OpenAI y Microsoft, así como a Perplexity.
De hecho, ese periódico acumula gastos de más de 20 millones de dólares en esos procesos, según una intervención reciente de A.G. Sulzberger, su editor y presidente de su matriz. Su discurso en la última edición del congreso mundial de noticias de WAN-IFRA estuvo precisamente armado en torno a la necesidad de que los editores se unan para negociar pagos justos ante el uso de sus contenidos por esas compañías.
Un grupo de compañías expuestas a esa tecnología se han sumado a la iniciativa de una abogada y exdirectiva de Netflix o Warner Bros.
El impacto de esa tecnología sobre el empleo ha asomado en las últimas renegociaciones de los acuerdos periódicos de los diferentes sindicatos con los estudios de cine de Hollywood. Guionistas y actores están especialmente expuestos a que la inteligencia artificial se nutra de su trabajo y por ello están impulsando más salvaguardas mientras las compañías la integran paulatinamente para reducir costes.
Victoria Furniss, abogada y exdirectiva de Netflix o Warner Bros., será a partir de ahora una interlocutora clave en esos asuntos como promotora y líder de ARIAM. Su hoja de ruta pasa por influir en los reguladores para conseguir limitaciones legales en torno al uso de la inteligencia artificial, todo ello en paralelo al desarrollo de herramientas que permitan medir y analizar su impacto.













