A partir del 20 de octubre estará vigente en España y otros 34 países más el Spotify Partner Program (SPP), que ofrece vías de monetización a creadores de podcast en vídeo para disputárselos a YouTube. Esa expansión elevará a casi 60 los mercados en los que esté disponible para aquellos que cumplan las condiciones exigidas por la compañía.
Esos requisitos incluyen colocar los programas en el espacio de Spotify para creadores, tener una dirección legal en uno de esos mercados, haber publicado al menos tres episodios, alcanzar al menos 2.000 horas de consumo en la plataforma en los últimos 30 días y llegar a 1.000 personas de audiencia en ella en el mismo plazo. Los interesados pueden comprobar si los cumplen en la página de monetización de la sección para creadores.
Si es así, tendrán la oportunidad de acceder a hasta tres vías de monetización: la introducción de pausas publicitarias por parte de Spotify, de cuyo importe el autor del podcast recibirá el 50%; la remuneración variable según tiempo, mercado y número que generan los abonados premium cuando ven el videopodcast sin publicidad; y los patrocinios vendidos directamente por el podcaster, de los que retiene el 100% de los ingresos.
La plataforma sueca rebajó en enero las condiciones de acceso para captar a podcasters incipientes que no cumplen ahora los de YouTube.
Esas condiciones son muy similares a las que ofrece YouTube y de hecho Spotify rebajó en enero las condiciones de entrada al programa para captar más podcasters incipientes que actualmente no puedan monetizar en su plataforma rival. Originalmente exigía 2.000 usuarios de audiencia y 10.000 horas de consumo en 30 días, junto con una base mínima de 12 episodios, entre dos y cinco veces más respecto a los requisitos actuales.
Como consecuencia de ese cambio, la compañía sueca indica que los pagos mensuales totales han aumentado más de un tercio, los podcast de vídeo participantes han aumentado de media más de un 45% sus horas de consumo y la reproducción del formato se ha disparado un 140% desde su lanzamiento.
Para completar ese impulso Spotify eliminó el alojamiento forzoso en su sistema mediante acuerdos con terceros como Libsyn, Podigee o Audioboom. Eso elimina la fricción previa de tener que mover un podcast con su catálogo desde esos servicios u otros hasta el de la plataforma sueca, y ahora los creadores pueden enviar el vídeo y monetizarlo sin tener que acometer una migración.
En esa línea va también el nuevo soporte para la tecnología HLS de Apple Podcast, de manera que los creadores que estén en Spotify puedan distribuir también allí las versiones en vídeo de sus podcast. Todo ello para que los anuncios que introduce la plataforma sueca tengan alcance más allá de su entorno.












