Google invita a decenas de editores a entrar en su programa de monetización por inteligencia artificial

miércoles 16 de septiembre del 2026

Actualizado el 16/09/2026 10:51

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A principios de junio Google empezó a mostrar controles e informes específicos en su consola de búsquedas para mostrar el impacto del contenido de los editores en sus productos de inteligencia artificial. Y ahora está invitando a un número creciente de ellos al programa AI Contribution Pilot con el que va a retribuir el uso de su contenido con ese fin.

Así lo avanza Digiday, que indica la aparición de un nuevo panel para las webs incluidas en el que se pueden ver datos como los ingresos acumulados, el pago mensual realizado y un histórico con alcance indeterminado. Lo que no muestra de momento es qué artículos han generado dinero ni cuánto, tampoco cuántas veces los ha usado Google o en qué respuestas.

Pero sobre todo no ofrece información sobre cómo ha calculado el valor de cada contribución. Los editores participantes entrevistados describen el modelo como una «caja negra» en la que la compañía tecnológica se limita a hablar de «pago por valor». Según ese esquema, distinto al pago por uso, Google solo pagaría a los medios cuando considera que su trabajo ha contribuido «significativamente» a la elaboración de una respuesta.

El gigante tecnológico empieza a tantear el pago a medios por el valor que ofrecen sus contenidos de cara a construir respuestas.

Todo ello figura en una documentación preliminar en la que además se explica que, si una página solo confirma un dato ya ofrecido o aparece enlazada después de que la respuesta haya sido generada, no cuenta para el programa de monetización. A preguntas de Digiday, Google ha respondido al respecto que se trata de un modelo en pruebas para dilucidar cómo remunerar el contenido de calidad de los medios.

Con este lanzamiento, el gigante tecnológico cumple otro hito en una secuencia de desarrollos encaminados a dar mayor control a los editores del uso de su trabajo en sus productos de inteligencia artificial y ayudarles a entender su participación en ellos. En todo caso esos movimientos llegan como consecuencia de la presión regulatoria sobre Google, especialmente en Europa.

En concreto, la autoridad de la competencia de Reino Unido (CMA) le obligó en junio a permitir a los medios que excluyan su contenido de las funciones de inteligencia artificial generativa de búsquedas y a garantizar una atribución adecuada cuando se use. Y la compañía estrenó para ello un control específico en su consola de búsquedas que desde el 31 de agosto es accesible desde todo el mundo.

Además Google afronta una denuncia del European Publishers Council ante la Comisión Europea desde febrero y otra de casi 300 cabeceras francesas agrupadas en el colectivo APIG desde agosto. En ambos casos, por usar su trabajo en los resúmenes automatizados que asoman en búsquedas o en Discover sin consentimiento ni compensación, y con la consecuencia de la reducción de tráfico para los medios afectados.