En 2024, YouTube empezó a exigir a los creadores que revelaran el uso de inteligencia artificial en vídeos para que los usuarios pudieran evaluar el grado de veracidad de lo que ven. Y ahora va a empezar a aplicar ese etiquetado de manera automática si detecta que un vídeo incluye «uso significativo de inteligencia artificial fotorrealista».
Además, ese indicativo será más evidente. Si hasta ahora estaba incluido en la descripción extendida del vídeo, ahora pasará a estar por delante de ella y justo por debajo del reproductor. En el caso de los Shorts la etiqueta se mostrará sobre el vídeo. En caso de que el uso de inteligencia artificial resulte en contenido «irreal, animado o ligeramente alterado», el aviso seguirá ubicado en la descripción completa.
Así lo comunica la plataforma en una publicación reciente de su blog, en la que explica que «estos cambios han sido diseñados para balancear la transparencia y el control de los creadores». Rene Ritchie, responsable editorial de YouTube y enlace con la comunidad creativa, ha aclarado que se trata de ofrecer «contexto de un vistazo» y que en todo caso no afectará a las recomendaciones o la monetización.
Este cambio va en línea con las medidas que YouTube está tomando para evitar que el contenido generado por inteligencia artificial empeore la experiencia de los usuarios o resulte en abusos por parte de algunos creadores. Hace pocos días expandió su programa de detección de semejanza a todos los creadores mayores de 18 años para que puedan detectar cómo terceros pueden estar usando su imagen gracias a esa tecnología y actuar en consecuencia.
La plataforma redobla sus esfuerzos para impedir que creaciones automatizadas fotorrealistas puedan pasar por auténticas para algunos usuarios.
Ya en enero Neal Mohan, consejero delegado de la plataforma de Google, señaló en su carta anual que uno de los objetivos de los próximos meses es precisamente acotar la avalancha de contenido automatizado sin demasiado valor. En esa misiva explicó que combatiría el «contenido sintético nocivo» mientras ponía en valor las capacidades de las herramientas internas para que los creadores puedan enriquecer con inteligencia artificial sus vídeos.
Esa postural dual que asume la necesidad de potenciar posibilidades y la obligación de mitigar riesgos ya está teniendo reflejo en otros entornos, como LinkedIn. La red social laboral explicó hace algunos días en su blog su estrategia contra el uso inadecuado de esa tecnología para crear contenido y habló igualmente de herramientas internas para detectar automáticamente publicaciones que hayan sido generadas de esa forma.













