En el segundo trimestre Dentsu volvió a acreditar la debilidad de su negocio internacional con algunas excepciones. Y una de las más importantes sigue siendo España, que junto con Reino Unido y Polonia fue el único mercado de la región compuesta Europa, Oriente Medio y Áfrico (EMEA) en ofrecer resultados positivos durante toda la primera parte del año. Ese conjunto de mercados cerró con pérdidas del 1,2% el periodo de referencia.
La excepción española da continuidad a lo que la compañía japonesa ya había indicado en el primer trimestre, cuando señaló específicamente que nuestro país había registrado más del 5% de crecimiento orgánico. En las cuentas del segundo trimestre no ofrece datos segregados, pero todo parece indicar que sigue mejorando de forma significativa el crecimiento de todo el negocio internacional de Dentsu en su conjunto.
El gigante japonés mantiene una hoja de ruta de desinversiones y ajustes para rescatar su negocio internacional de las pérdidas.
Los datos publicados hace algunos días por Infoadex profundizan en esa tendencia al avalar que los activos del gigante japonés lideraron la inversión publicitaria en España en 2025, con 874,8 millones de euros. Este liderazgo por volumen se prolonga por ocho años consecutivos, sobre todo por el papel de CARAT.
Ese rendimiento va en línea con el buen resultado de la compañía en su mercado nativo, con un 5% de crecimiento, pero contrasta con el arrastre negativo del resto del negocio internacional en general y de EEUU en concreto. Pese a ello Dentsu está consiguiendo aumentar beneficios a través de la reducción de costes.
Así se desprende de las cuentas en las que muestra ingresos netos de 288.000 millones de yenes, un 4,8% más, con un crecimiento orgánico que ha mejorado ligeramente del -0,7% de 2025 al -0,2% de este año. En ese contexto la compañía ha presentado un beneficio neto ajustado de 18.653 millones de yenes, prácticamente un 17% más, fruto de reestructuraciones y reducciones de costes que han impactado especialmente en la región EMEA.
En ese conjunto de mercados la caída de facturación se quedó en el 1,2%, más suave que en trimestres anteriores, pero el beneficio operativo ajustado se disparó un 32%. Algo similar ocurrió en Asia Pacífico (excluyendo Japón), con un leve retroceso del 0,2% en ingresos que mejoró significativamente la caída del 12,7% del año anterior. Ahí destaca la reducción de pérdidas desde los casi 1.000 millones de yenes de 2025 a apenas 39 en 2026.
La mejora contable se basa en aspectos como la venta del edificio Dentsu Ginza por 29.600 millones de yenes y otras operaciones de ajuste de perímetro. Con esa operativa está acolchando los malos datos de trimestres previos y la tendencia es positiva a medida que avanza el año.
Además Dentsu aprovechó la presentación de resultados para actualizar su plan estratégico, en el que reconoce que su estructura internacional sigue siendo demasiado compleja y cara. Por ello está abordando en los últimos tiempos una simplificación que ha derivado en la reducción de entidades internacionales a la mitad respecto a 2021. Planea eliminar otras 70-80 durante el ejercicio en curso y otras 50-80 hasta 2028.
De esa estrategia Dentsu espera lograr una reducción estructural de costes de más de 50.000 millones de yenes para el año que viene, entre otras cosas gracias a recortar un 30% los costes de sedes para 2028. La intención es salir de negocios y mercados que no aporten valor mientras aumenta su inversión en inteligencia artificial, datos y tecnología.













