En los meses restantes de 2026 se anunciarán nuevas salidas forzosas de WPP, inmersa en una reestructuración que ya se ha cobrado reducciones de plantilla en diferentes áreas. Así lo adelanta Ad Age, que habla de cientos de despidos adicionales como parte del plan Elevate28 de su consejera delegada Cindy Rose.
Esa estrategia contempla un recorte de costes anuales de 500 millones de libras para 2028, que sobre todo vendrían de la mano de la eliminación de funciones duplicadas en estructuras de recursos humanos o finanzas, así como de la reducción de espacios de trabajo y la venta de activos.
Lo previsible por tanto es que la cifra total de empleados del conglomerado británico siga a la baja. WPP terminó 2025 con una fuerza de trabajo de 98.655 personas, un 8,7% menos que el año previo y muy por debajo de las más de 134.000 con las que cerró 2018.
En todo caso, hay que tener en cuenta que la venta del 60% de Kantar en 2019, completada con el otro 40% en enero del año pasado, explica gran parte de ese descenso de plantilla. En esos meses WPP se deshizo igualmente de más de 50 negocios no estratégicos para simplificar el grupo, de modo que sus empleados dejaron de contabilizar como trabajadores del conglomerado.
El ajuste orgánico real sobre la fuerza de trabajo de la compañía mediante despidos o salidas incentivadas comenzó en 2023, año en el que acumulaba más de 114.000 trabajadores. Ese proceso, iniciado por Mark Read, es consecuencia de una reestructuración en la que su sucesora ha incidido más a través de la reorganización de la compañía en cuatro unidades clave: creatividad, producción, medios y soluciones para empresas.
El gigante británico de la publicidad seguirá reduciendo plantilla mientras se reestructura para poder competir mejor con sus rivales.
El resultado es que, en apenas siete años, WPP ha dejado de tener en nómina a casi 36.000 personas. Eso equivale a más del 26% del total de 2018, un ajuste que contextualiza las dificultades que ha atravesado el conglomerado en los últimos tiempos con pérdida de cuentas muy importantes como la de Coca-Cola en EEUU.
De ahí que la presentación de resultados del segundo trimestre del año, prevista para el 6 de agosto, sea especialmente importante. Los inversores esperan saber más sobre los citados recortes de gastos y el impacto de la reestructuración, pero también sobre la evolución del negocio de WPP Media y el efecto de la inteligencia artificial sobre costes y márgenes de la compañía. También está por ver si mejoran las previsiones para todo el año.












