La antigua Twitter ha decidido recortar el incentivo económico de republicar información y con mensajes engañosos asociados. Su responsable de producto, Nikita Bier, ha anunciado en la plataforma que «todos los agregadores han visto reducidos sus pagos en un 60% en este ciclo» y en el siguiente afrontarán otra reducción del 20%.
Además, este enésimo cambio en la forma de repartir los ingresos que genera el reparto de publicidad según impresiones pone el foco en aquellos usuarios que abusan del término «BREAKING» en sus publicaciones para llamar la atención. Bier explica en su publicación que «inundar X con 100 publicaciones robadas y clickbait a diario desplazó a los creadores reales y perjudicó el crecimiento de los nuevos autores».
Como consecuencia, un número incierto de personas que venía lucrándose de esas prácticas verá reducida sustancialmente su facturación. De hecho, en los últimos días varias cuentas conservadoras con origen en EEUU que publican información han venido publicando pantallazos del correo que X les ha enviado para comunicarles que han quedado desmonetizadas.
Eso ha provocado quejas por parte de esos usuarios, que habían encontrado una forma de monetizar contenido basado a menudo en teorías conspirativas, así como información inexacta o falsa presentada con titulares exagerados o engañosos. Uno de los afectados es Dominick McGee, cuya actividad de ese tipo le llevó de ser un autodenominado «don nadie» a asistir a una rueda de prensa de la Casa Blanca para preguntar a Donald Trump.
En todo caso, Bier sí puntualizó en su publicación que la novedad es meramente económica, de modo que la plataforma no reducirá el alcance de ninguna de las cuentas afectadas. X ya afronta dilemas de este tipo en base al auge de la inteligencia artificial en la incidencia de creación de contenidos multimedia, a la vez que promociona una mayor diligencia en la aplicación de seguridad de marca para los anunciantes.
La plataforma considera que ese tipo de usuarios abusa del programa e impide que prosperen creadores de contenido original más amable para las marcas.
Ese cúmulo de circunstancias explica que la plataforma esté tomando decisiones orientadas a destacar el trabajo original de creadores cuyo trabajo sí pueda ser idóneo para campañas publicitarias. En su normativa de monetización exige seguridad, autenticidad y privacidad, pero son frecuentes los trucos para conseguir mayor atención de forma engañosa y así elevar de forma artificial las métricas vinculadas a los pagos.
En todo caso el sistema mantiene un alto grado de discrecionalidad y X introduce cambios con cierta frecuencia. La última iteración señala que los ingresos son fruto de un cálculo que tiene en cuenta las impresiones que generan usuarios verificados, el tipo de usuario de pago que ve las publicaciones o el formato que utilizan.













