El sector de la comunicación ha dado un golpe sobre la mesa ante la situación de vulnerabilidad e incertidumbre que, a su juicio, les provoca la gestión de los derechos de propiedad intelectual por parte del Centro Español de Derechos Reprográficos (CEDRO).
Empresas de clipping y agencias de comunicación se unen para reclamar criterios justos y equitativos en la aplicación de la Ley de Propiedad Intelectual de 1996. Estos actores denuncian que a mediados del año pasado, CEDRO decidió extinguir unilateralmente los acuerdos suscritos con estas organizaciones que acceden y suministran contenidos de prensa, para imponer un nuevo contrato, sin previa negociación sectorial ni participación de la principal asociación de press clipping, la Asociación Federativa de Empresas de Clipping (AFEC).
El presiente de esta asociación, Emilio Pi, dijo hace unos días en un webinar organizado por Apple Tree que «estamos en un momento de incertidumbre. Somos el único país europeo donde no hay una relación clara y leal entre editores y entidades de gestión. El cálculo de cifras no son asumibles. Están rotas las conversaciones. Por eso creo que sería importante que todos los players, las empresas de clipping, las agencias y los clientes últimos tuviéramos, al menos, criterios comunes para exponer a CEDRO«.
La asociación de empresas de clipping denuncia el contrato «sin consenso» impuesto por CEDRO el año pasado.
Pi, que además es corporate advisor de Onclusive, considera que las condiciones contractuales establecidas por CEDRO restringe actividades esenciales como, por ejemplo, el número de accesos al clipping —solo una copia por cliente—, la elaboración de un análisis de impactos en prensa o la prohibición de usos de la IA para seleccionar o analizar noticias.
CEDRO está reforzando sus mecanismos de control del cumplimiento de la Ley de Propiedad Intelectual. Ahora, tanto agencias de comunicación como clientes finales deben contratar licencias de la entidad para recibir el clipping, modificarlo, reenviarlo a clientes y difundirlo internamente. «Utilizan a las empresas de clipping como vigilante de clientes últimos. Nos utilizan como si fuéramos comerciales«, lamenta. Respecto a las agencias, critica que esta medida les impide «trabajar con aquellas que no tengan licencia». «Es una imposición que nos resulta difícil de transmitir al cliente. ¿Quién soy yo para transmitirles si están al corriente de impuestos?».
«CEDRO tiene controles exhaustivos, exagerados y abusivos con las empresas de clipping«.
CEDRO activará entre diciembre y enero una auditoría para controlar que los clientes para los que trabajan disponen de licencia, cuyo incumplimiento será calificado de grave. «CEDRO tiene controles exhaustivos, exagerados y abusivos con las empresas de clipping», señala. «Es inviable trabajar de esta manera, no sabemos los precios definitivos. Hay una enorme incertidumbre, y estamos a la expectativa. Con este nuevo marco contractual, no sabemos cuanto va a costar press clipping».
Evolución
En los primeros años de vigencia de la ley de 1996, opina Pi, el modelo sectorial entre la entidad de gestión y las editoras de prensa era pacífico, cuando simplemente fijaba que la reproducción de contenidos al clipping podrá ser posible siempre que el autor no se opusiera y recibiera una retribución.
Sin embargo, fue a partir de 2021 cuando detecta un deterioro de la situación. Aquel año, una reforma de la ley incorporó un nuevo párrafo al art. 32 en el que exigía a agencias y clientes que reprodujeran y distribuyeran artículos en cualquier organización, una autorización de CEDRO.
Pi además, critica que el contenido online pueda llegar a tributar igual que el papel, lo que multiplicaría por 3 o 4 los costes anuales. El presidente de la principal asociación de empresas de clipping añadió que que han mantenido reuniones con ADC, Dircom y AMI, sin obtener los resultados esperados. «Tenemos un contrato abusivo y precios que no sé si podremos cumplir. Mi visión no es muy positiva. Hay sentarse y hablar«, concluyó.












