Netflix, Amazon y YouTube crean un grupo de presión para defenderse de posible regulación sobre emisiones deportivas en EEUU

martes 15 de septiembre del 2026

Actualizado el 15/09/2026 12:54

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En febrero la comisión federal de comunicaciones de EEUU (FTC) abrió una investigación sobre cómo se están distribuyendo las emisiones deportivas televisivas y concluyó que la traslación de parte de ellas a ecosistemas de pago era problemático. Seis meses después Netflix, Amazon y YouTube han presentado una asociación con la que pretenden influir para evitar posible regulación contra su adquisición y explotación de esos derechos.

La organización, bautizada como Streaming Access and Choice Alliance (SACA), estará gestionada por la asociación de lobby tecnológico TechNet y tendrá al frente a Mike Ward, vicepresidente de política federal de ese colectivo. El nuevo actor nace con el propósito de defender políticas «tecnológicamente neutrales» que protejan la libertad de elección del consumidor y permitan a las plataformas seguir invirtiendo en programación.

En otras palabras, SACA tiene como objetivo impedir que el Gobierno de EEUU fomente regulación que favorezca a la televisión tradicional frente al streaming en la puja por emitir campeonatos. De hecho, el calendario cercano de vencimiento de derechos para EEUU es significativo, con el Mundial de fútbol o las ligas nacionales de fútbol americano (NFL), hockey sobre hielo (NHL) o béisbol (MLB) finalizando ciclos entre este año y 2028.

La comisión federal de comercio (FTC) y el Comité Judicial del Senado creen que el trasvase creciente de competiciones a ecosistemas cerrados perjudica a los usuarios.

Una cuestión clave sobre la mesa es si ha quedado desfasada la Sports Broadcasting Act (SBA), la normativa aprobada en 1961 que concede a las cuatro grandes ligas (NFL, MLB, NBA y NHL) una excepción a la normativa antimonopolio para que los equipos puedan vender de forma agrupada sus derechos. Si entonces lo habitual eran las televisiones gratuitas que se financiaban por publicidad, 65 años después es totalmente diferente.

Sobre todo porque las emisoras tradicionales de EEUU están en claro declive de consumo y, como consecuencia, pierden capacidad de atraer presupuestos publicitarios. Eso se debe en gran parte a la traslación de la audiencia a las plataformas de streaming, cuya posición se ve reforzada además con la compra de derechos deportivos. Eso estaría perjudicando a los consumidores, según FTC y también el Comité Judicial del Senado.

El deportivo es un contenido valioso porque es de los pocos que puede reunir hoy en día a una cantidad significativa de público a la vez y retenerlo a modo de hábito. De ahí que Disney, Comcast, Paramount y Fox estén presionando a través de su colectivo National Association of Broadcasters (NAB) para que el Gobierno reinterprete o reformule la SBA en perjuicio de sus competidores del streaming.

Las diferencias entre operadores de televisiones tradicionales y plataformas de vídeo bajo demanda explican la creación de esta nueva asociación, cuando ya en 2023 se había creado la Streaming Innovation Alliance (SIA). En esta última están integrados servicios de streaming nativos y empresas tradicionales, de forma que las primeras han decidido lanzar un nuevo actor que defienda sus intereses comunes, especialmente en emisiones deportivas.