Radiotelevisión Española (RTVE) elevará las medidas antifraude en sus oposiciones. La corporación pública ha iniciado la compra de equipos portátiles para detectar dispositivos electrónicos ocultos durante sus procesos selectivos, como microauriculares, relojes inteligentes, gafas con cámara y otros dispositivos sofisticados.
RTVE ha licitado un contrato de 13.350 euros para adquirir tres detectores de componentes metálicos y ferromagnéticos, seis detectores de radiofrecuencia, nueve maletines de transporte y nueve juegos de baterías y accesorios.
La corporación adquirirá detectores de radiofrecuencia y de aparatos ocultos para prevenir filtraciones y fraudes tecnológicos.
La radiotelevisión justifica la contratación por el aumento de uso de estos dispositivos cada vez más difíciles de detectar. RTVE subraya que estos sistemas no podrán interceptar ni acceder al contenido de las comunicaciones, limitándose exclusivamente a detectar la presencia de los dispositivos y respetando la normativa de protección de datos y secreto de las comunicaciones.
RTVE considera que esta inversión permitirá reforzar la integridad de sus oposiciones, reducir el riesgo de impugnaciones derivadas del uso de dispositivos electrónicos no autorizados y disponer de equipos reutilizables para futuras convocatorias.
Polémicas en las pruebas
La radiotelevisión pública refuerza su seguridad en las pruebas tras polémicos episodios recientes que han cuestionado el desarrollo del proceso. Entre las incidencias más destacadas destaca la anulación parcial de las bases por parte de la Audiencia Nacional, una brecha de seguridad que expuso datos personales de aspirantes y numerosos retrasos en el calendario de las pruebas, lo que generó críticas de sindicatos y candidatos.
El episodio más sonado se produjo en septiembre de 2024, cuando RTVE suspendió el examen para 474 plazas de Informador apenas unos minutos antes de su celebración tras detectarse la filtración de parte de las preguntas y respuestas. La decisión afectó a miles de aspirantes desplazados desde distintos puntos de España y obligó a repetir la prueba semanas después, además de provocar la dimisión del tribunal encargado del proceso y la apertura de una investigación policial y judicial para esclarecer el origen de la filtración.













