En agosto YouTube alcanzó un récord histórico del 15,8% de todo el tiempo destinado a consumir servicios audiovisuales en televisión en EEUU, según los datos de Nielsen. Ese porcentaje supone más del doble que el de Netflix, que culminó el mismo mes con un 7,7% del total y fue la segunda opción más popular.
La comparación interanual profundiza en el auge de la primera y el estancamiento de la segunda: si YouTube mejoró 2,7 puntos su cuota respecto a 2025, Netflix la empeoró en un punto. Y eso explica que la diferencia entre ambas haya pasado de 4,4 a 8,1 puntos.
Otro factor clave para leer los datos es que la plataforma de Google mejoró su cifra en un mes en el que normalmente el consumo televisivo se resiente. En este año además contó con el efecto a la baja tras el Mundial de fútbol que se disputó sobre todo en EEUU. Entre julio y agosto el consumo total de televisión cayó un 4,4% y el agregado de streaming descendió un 3,2%, pero YouTube incrementó en un 6% su tiempo de visualización.
La plataforma de Google creció en un mes tradicionalmente malo para la televisión y también entre mayores de 50 años.
Además el detalle de la cifra ayuda a entender la universalidad de la tendencia, ya que entre adultos estadounidenses de 50 años o más el consumo de esa plataforma creció un 9% frente a julio. Ese dato cuestiona la idea tradicional de que YouTube atraiga mayoritariamente a adolescentes y a jóvenes, lo que a su vez le favorece para optar a presupuestos publicitarios que hoy pueden buscar ese público en televisiones tradicionales.
De hecho la agrupación de propiedades por compañías mantiene a YouTube con un liderato holgado por delante de Disney, cuyos activos televisivos convencionales y de streaming concentraron el 9,8% del tiempo total. Además la tracción del servicio de Google hace que el vídeo bajo demanda ya represente prácticamente la mitad del tiempo que los estadounidenses pasan delante del televisor.
En septiembre comenzaron las emisiones de la nueva temporada de la liga nacional de fútbol americano (NFL) en YouTube, cuyo arrastre puede incrementar el dato de agosto. Los eventos deportivos son un ingrediente clave para todos los servicios de streaming, hasta el punto de que la plataforma de Google aspira también a hacerse con los derechos de emisión del Mundial de fútbol de 2030 para EEUU.
Netflix también figura entre los postores, después de haberlos conseguido para España y Andorra. Aspira con ello a salir de su situación de estancamiento en porcentaje total de consumo televisivo en EEUU y reanimar la evolución de consumo de sus usuarios, un escenario que ha derivado en el despido del 6% de su plantilla. Entre los afectados estaba precisamente Bela Bajaria, su hasta entonces responsable global de contenidos.












