El Ayuntamiento de Barcelona es consciente de que el turismo padece una creciente y acelerada desafección ciudadana. Actualmente, este sector se asocia con la masificación, el encarecimiento de la ciudad, la homogeneización de la su oferta, la gentrificación de los barrios y la pérdida de identidad. Así lo expresa el propio Consistorio, en manos de Jaume Collboni (PSC).
De hecho, el turismo ya es uno de los cinco problemas que tiene Barcelona, según admiten sus propios habitantes. Y se reduce el número de ciudadanos que opina que es «más o menos beneficioso» para la capital catalana.
Este clima de opinión convive con el hecho de que el turismo tiene un peso importante en el PIB de Barcelona, ya que tiene impacto directo en otros sectores, como la gastronomía, la cultura, los deportes, la recepción de talento, la integración de la nueva inmigración y la atracción de inversión.
Es por ello que el organismo público Barcelona Turisme se ha planteado impulsar una estrategia encaminada -en colaboración con el ámbito privado- a mejorar la reputación del turismo entre los ciudadanos de la capital catalana.
Estrategia a largo plazo
Se trata de una estrategia a largo plazo que incluye varias actuaciones y programas, que van desde campañas de comunicación, redes sociales, informes y análisis, formación de portavoces, relación con el resto de la sociedad civil, organización de seminarios locales e internacionales y colaboración con entidades académicas, entre otras actividades.
Todo este plan va a requerir un presupuesto superior a los 3 millones de euros durante los próximos tres años. De esa cifra, se espera que 400.000 euros lo aporte el sector privado.
Barcelona Turisme ha diseñado un plan a ejecutar junto con el sector privado con un presupuesto de 3 millones de euros por tres años.
Una parte importante de ese presupuesto –más de 600.000 euros– se destinará a la difusión de contenidos mediante acuerdos con grupos editoriales, como Godó, Prensa Ibérica, Prisa, Ara o The New Barcelona Post. También habrá una campaña publicitaria cifrada en otros 600.000 euros.
Además, el plan prevé implantar una estrategia de reputación online en redes sociales, elaborar informes sobre las bondades del turismo y la creación de un think tank o una cátedra sobre el sector turístico.
Proceso de selección
Todo este Plan de Reputación Turística de Barcelona será coordinado y ejecutado por la consultora de comunicación Kreab, que ha obtenido un contrato por un máximo de tres años valorado inicialmente en 320.000 euros (sin IVA).
La firma de origen sueco se ha impuesto en un concurso a otras grandes consultoras del sector, como LLYC, Roman, Harmon, Newlink o Interpofit.
En la parte técnica del proceso de selección, Kreab obtuvo la mejor puntuación: 45 puntos sobre un máximo posible de 60. En esta fase, Barcelona Turisme evaluó una presentación que tuvieron que hacer las agencias sobre el reto reputacional que tiene el turismo en Barcelona, un ejercicio práctico consistente en la organización hipotética de unas jornadas en Barcelona sobre la materia y las mejoras propuestas.

En la siguiente fase del concurso público, Barcelona Turisme calificó las ofertas económicas y la experiencia del equipo propuesto. En este apartado, Kreab fijó un precio de 87.000 euros sobre un máximo posible de 100.000 euros (es el presupuesto anual del contrato) y acreditó la mayor experiencia de sus empleados asignados a esta cuenta de entre todas las agencias presentadas.
Así pues, será finalmente Kreab la consultora de comunicación que se responsabilice del encargo de Barcelona Turisme por un máximo de tres años, a razón de 87.000 euros al año. En Barcelona, Kreab tiene una delegación liderada por Cristina Fontgivell.













