En el tercer trimestre Anthropic y Nvidia aparecieron por primera vez en la lista de compañías que invierten más de un millón de dólares en lobby en EEUU. Tal y como refleja Axios, ambas compañías vinculadas a la inteligencia artificial gastaron un millón y 1,9 millones, respectivamente, como signo de actividad regulatoria creciente que les concierne.
En el primer caso, el gasto se enfocó especialmente en influir sobre las órdenes ejecutivas de Donald Trump en torno a esa tecnología, con cuestiones como educación, infraestructura o vigilancia de contenidos que la administración republicana considera woke. Y en el segundo incidió en políticas de exportaciones de semiconductores y otros aspectos.
El repunte de la inversión de ambas compañías, junto con el de AMD de 1,1 a 1,5 millones, da a entender que la inteligencia artificial ha ganado protagonismo en los espacios en los que se toman decisiones que les atañen. La actividad de lobby fue más allá del Congreso de EEUU, su entorno más habitual, y también hay registradas visitas a la Casa Blanca, así como a departamentos gubernamentales como Justicia, Defensa o Comercio.
Sin embargo, sus cifras están significativamente por debajo de las de Meta, Amazon y Google, que fueron las empresas tecnológicas que más invirtieron en ese capítulo durante el trimestre señalado. Gastaron 5,8, 4,4 y 3,6 millones de dólares, respectivamente, mientras que Apple y Microsoft se quedaron en 2,5 y 2 millones.
Todas ellas tienen igualmente intereses comprometidos sobre la evolución regulatoria de la inteligencia artificial en EEUU, si bien su exposición a otros temas es mucho más amplia. Entre ellos, la moderación de contenidos, seguridad y privacidad online o los derechos de autor.
Anthropic y Nvidia superan el millón de dólares por primera vez en un trimestre mientras la actividad regulatoria sobre esa tecnología aumenta.
Esa última cuestión gana tracción en relación con la inteligencia artificial por el uso de personajes registrados o semejanzas en modelos de recreación multimedia cada vez más refinados. Eso explica que en la lista figuren igualmente The Motion Picture Association, el colectivo tradicional de grandes estudios de Hollywood, o Recording Industry Association, que agrupa defiende los intereses de discográficas y distribuidoras en EEUU.
Ambos colectivos están impulsando regulación que haga responsables a compañías e individuos que almacenen o difundan contenidos multimedia basados en aspectos o voces de terceros que no han dado su permiso para ello. Su actividad está yendo a más con la mejora constante de las capacidades de la inteligencia artificial en ese aspecto, como sucede con Sora de OpenAI.













