La autoridad australiana de competencia y consumo (ACCC) ha llevado a Amazon ante el Tribunal Federal bajo la acusación de utilizar condiciones abusivas para introducir publicidad en Prime Video. Considera que los usuarios que querían evitar anuncios «no tuvieron otra opción» que pagar más para conservar el servicio en los términos en los que creían haberlo contratado durante todo un año.
En concreto, la demandante señala que, entre noviembre de 2023 y agosto de 2025, los contratos de más de un millón de suscriptores anuales a la plataforma contenían cinco cláusulas injustas. Y con ellas el gigante tecnológico se reservaba el derecho a hacer cambios en la experiencia de Prime Video de forma unilateral, sin ofrecer una compensación o remedio adecuado al usuario.
La clave del caso es, por tanto, el hecho de que muchas personas que habían abonado 79 dólares australianos por un año completo de servicio en el que no se contemplaban anuncios tuvieran que pagar 2,99 dólares más al mes para evitarlos en el transcurso del periodo firmado. ACCC subraya al respecto que las empresas con modelos de suscripción deben equilibrar derechos y obligaciones en sus contratos estándar, y este no habría sido el caso.
Eso explica que en la demanda figuren como acusados tanto la filial australiana como la estadounidense. El regulador considera que esta última tiene responsabilidad en la situación denunciada porque estuvo implicada en la redacción de los contratos australianos y participó en la decisión global de introducir la publicidad en Prime Video que llegó posteriormente a ese mercado.
Por todo ello, ACCC pide al tribunal que les imponga sanciones económicas, compensaciones para los consumidores y el pago de las costas, principalmente. Además este caso es relevante en la medida en que es uno de los primeros que se cursa al amparo del nuevo régimen legal australiano que permite imponer multas por cláusulas contractuales abusivas, con efecto desde el 9 de noviembre.
El regulador de consumo cree injusto que usuarios que abonaron una suscripción anual sin anuncios tuvieran que pagar más cada mes por mantener la misma experiencia.
Esta no es la primera acción legal que afronta Amazon por este motivo, si bien las conocidas hasta la fecha no han sido impulsadas por reguladores, sino por consumidores. En julio del año pasado una jueza federal de Seattle desestimó una demanda colectiva contra la compañía por el mismo motivo, en la que se argumentaba sobre una subida encubierta del precio para mantener el servicio en los mismos términos sin anuncios.
Pero en Alemania un proceso similar sí tuvo el apoyo del Landgericht München I, un tribunal regional de Baviera, que estableció que Amazon no podía introducir publicidad en Prime Video en febrero de 2024 sin consentimiento expreso de los usuarios existentes. Además hay en marcha una acción colectiva a la que pueden sumarse quienes tuvieran una suscripción en vigor entre el 5 y el 6 de febrero, y está pendiente de sentencia judicial.













