La política de contenido inauténtico del programa Partner de YouTube ha sido modificada para abordar de mejor manera la avalancha de contenido creado con inteligencia artificial con intención de generar dinero. La plataforma acaba de incluir tres categorías de desmonetización de un canal de cara a evitar los abusos potenciales que su consejero delegado, Neal Mohan, ya mencionaba entre líneas en su última carta a los creadores.
En concreto, YouTube señala que ahora podrá bloquear la monetización si halla contenido genérico, repetitivo o basado en plantillas o vídeos desagradables, angustiosos o emocionalmente manipuladores, así como personajes generados con inteligencia artificial que hablen como expertos de asuntos sensibles. Si la plataforma detecta que una parte importante del inventario del canal se ha creado así, puede vetar sus ingresos.
Esta decisión pone en el punto de mira a los usuarios que vienen creando vídeos prácticamente intercambiables en masa, caracterizados por valor bajo de producción, que incluso podría afectar a determinadas fórmulas de tutoriales. También incide en contenidos que explotan las emociones en base a falsos rescates de animales, violencia o situaciones extremas que pueden llegar a simular muertes de celebridades o catástrofes reales.
Y por último pretende atajar el uso cada vez más extendido de la inteligencia artificial para recrear a presuntos especialistas que ofrecen consejo sobre salud, dinero o cuestiones legales. En principio la normativa especifica esos tres campos, pero medios especializados también hablan de la posible inclusión de asuntos políticos y sociales.
En la misma normativa YouTube explica que sigue aceptando el uso de esa tecnología para lo que considera prácticas aceptables. Entre ellas, la edición automatizada de guiones, la generación de fondos visuales, la creación de un personaje completamente original o la ayuda para mantener una coherencia visual y narrativa entre vídeos con contenido diferente. Lo que la plataforma quiere evitar es la producción industrial de baja calidad.
La plataforma de Google pone en su punto de mira a canales completos con contenido mayoritariamente creado bajo prácticas que considera inadecuadas.
Los cambios se corresponden a la paulatina adaptación de YouTube a un contexto en el que la generación de contenidos es cada vez más sencilla. Ya en julio del año pasado rebautizó su articulado sobre contenido repetitivo para denominarlo contenido inauténtico y con la nueva actualización especifica los comportamientos bajo los que puede cortar la monetización.
Además la plataforma ha ido endureciendo la normativa para obligar a los creadores a que declaren el uso de inteligencia artificial. Desde mayo usa señales automáticas para detectarlo y en ese caso puede añadir una etiqueta, que desde hace unas semanas es aún más visible.













