Las conversaciones sobre la eventual venta de los activos que Dentsu mantiene fuera de Japón no avanzan. Según Financial Times, las empresas que habían mostrado interés en esas agencias habrían desistido de continuarlas, lo que en principio dejaría a la compañía nipona sin opciones claras para ejecutar desinversiones a corto plazo.
Entre los posibles compradores había otros conglomerados publicitarios y empresas de capital privado, pero los contactos con unas y con otras se habrían estancado o enfriado significativamente. En concreto fuentes consultadas por el diario económico señalan que las compañías del primer grupo y el fondo Apollo los abandonaron a finales del año pasado, y que solo Bain Capital seguiría interesado.
Sin embargo, el presidente de Dentsu, Hiroshi Igarashi, habría informado a los miembros del consejo de administración que esa alternativa parecía igualmente poco factible, según personas cercanas a la dirección de la compañía. Lo previsible es que durante la presentación de resultados del último trimestre de 2025 haya más información al respecto y se confirme el parón de las conversaciones.
Ante la publicación de esa información, Dentsu ha emitido un escueto comunicado en el que dice estar «comprometida completamente con la reconstrucción del negocio internacional, que es la máxima prioridad». En él habla de exploración de «alternativas estratégicas» sobre las que de momento no tiene nada más que contar.
Quien aparentemente no va a formar parte de ellas es el Grupo Publicis, cuyo consejero delegado, Arthur Sadoun, descartó recientemente pujar por propiedades de Dentsu durante la presentación de los resultados del último tramo del año pasado. De hecho, elevó en ese evento la previsión de ingresos para la compañía.
Rivales y empresas de capital privado habrían detenido los contactos ya a finales del año pasado, según publica Financial Times.
El otro conglomerado francés, Havas, sí ha mostrado predisposición a plantearse posibles adquisiciones de activos de Dentsu. Pero en todo caso serían operaciones muy concretas y nunca abarcarían todo el conjunto que presuntamente estaría en oferta. Hasta la fecha no ha habido más información sobre ese interés, que según la información de Financial Times habría decaído.
Este escenario es complejo para Dentsu en la medida en que su consejero delegado llegó a ofrecer el año pasado sus «más sinceras disculpas en nombre de la compañía» por el bajo rendimiento de sus propiedades fuera de Japón. Su potencial desinversión internacional reduciría a cuatro el número de gigantes publicitarios, que ya se ha visto recortado por la compra de Interpublic Group por parte de Omnicom Group.













