Hay muchos nervios en las cúpulas de la prensa española. La publicidad no crece, la caída de las ventas de periódicos en papel no toca suelo y la gran esperanza eran las suscripciones digitales pero lo cierto es que apenas aportan negocio. Y el crecimiento exponencial de la audiencia digital también toca a su fin, con descensos a doble dígito este año tras los ajustes de Google Discover y otros factores.
Esta tormenta perfecta está angustiando a los editores. Sobre todo, porque no ven soluciones. Muchos optan por la organización de eventos, pero se está viendo que ya hay tantos que es inasumible. Otra vía -más efectiva- es la diversificación del negocio y entrar en otros terrenos distintos o complementarios a la prensa (lo están haciendo en Godó, Henneo o Vocento).
PwC ha puesto números a este futuro tan incierto. Su informe anual Entertainment and Media Outlook 2026-2030, indica que los ingresos de la prensa caerán un 1,3% en tasa de crecimiento anual compuesto (CAGR) entre 2025 y 2030. El volumen de negocio de los periódicos apenas llegará a los 860 millones de euros dentro de cuatro años.
El sector decrecerá un 1,3% entre los años 2025 a 2030 y movilizará apenas 860 millones de euros dentro de cuatro años, según PwC.
La publicidad se mantendrá estancada en ese periodo (+0,4% hasta 2030). Por un lado, los ingresos por anuncios en periódicos en papel seguirán cayendo a plomo los próximos años (-5,7%) y apenas movilizarán 125 millones de euros (la mitad que en 2021).
Pero es que la publicidad digital tampoco tracciona. Aumentará tan solo un 2,5% los próximos cuatro años, hasta los 465 millones de euros. Los anunciantes buscan performance y lo encuentran en las plataformas tecnológicas, que en su caso crecen a doble dígito.
Peor aun es la situación de los ingresos procedentes de la circulación (venta) de periódicos. El papel sigue hundiéndose (-6,8% hasta 2030) y aportará únicamente 207 millones de euros dentro de cuatro años (menos de la mitad que en 2021).

En teoría, las suscripciones digitales llegaron para compensar esas caídas del papel. Pero la realidad es que no lo están haciendo. Los editores están prácticamente regalando las suscripciones con precios muy bajos. El resultado es que en 2025 esta vía de ingresos solo supuso 49 millones de euros a repartir entre todos los medios. Solo El País parece tener una fuente de ingresos relevante, con 26 millones logrados el año pasado. Es decir, coparía la mitad del mercado, gracias a sus 440.000 lectores de pago a cierre del año pasado.
Para 2030, el negocio de las suscripciones digitales crecerá poco y apenas llegará a los 64 millones de euros, de acuerdo con las previsiones de PwC. Cantidad insuficiente para compensar las caídas de otras fuentes de ingresos más tradicionales de la prensa.













