El empleo, uno de los grandes frentes que tradicionalmente afronta el periodismo, presenta hoy una rendija de esperanza. El paro entre profesionales de la información han alcanzado su dato más bajo desde 2009, cuando empezaron a estallar los efectos de la crisis global.
El Informe Anual de la Profesión Periodística, elaborado por la Asociación de la Prensa de Madrid (APM), a partir de datos facilitados por el Servicio Público de Empleo Estatal (SEPE) sobre los meses de septiembre de cada año, señala que este año se han registrado 6.044 desempleados, de los que un 63% eran mujeres y el 37% restante, hombres. En este registro, no están incluidos periodistas recién graduados o que aún no han comenzado a trabajar.
Las matrículas en Grado en Periodismo se han reducido un 6% y las graduaciones un 2%.
Respecto a 2024, la cifra ha descendido en solo 70 personas, aunque aquel año el dato ya cayó un 5%. De nuevo, en Madrid, Andalucía y Cataluña, por ese orden, se concentra la mayor parte de periodistas parados. En conjunto, representan el 58% de los desempleados.

En Castilla y León y La Rioja es donde más ha descendido el paro (un 29% y 28% menos, respectivamente), respecto a 2024. Por el contrario, donde más ha aumentado ha sido en Castilla la Mancha (un 33%).
Estos datos se registran en un contexto en el que ha caído tanto el número de matriculados como el de graduados en Periodismo. En el curso 2024-2025 se matricularon en este grado 20.820 personas (un 5,9% menos que el curso anterior) y en el curso 2023-2025 se graduaron 3.867 personas (2% menos).
Principales preocupaciones
Una cuestión es la contratación y otra la calidad de los empleos, donde la mayor parte de los 1.300 encuestados por la APM considera que sigue siendo el principal problema. En concreto, les preocupa la precariedad laboral en general (12%), aunque su nivel ha descendido respecto a los años anteriores.
Como segunda opción, se incorpora un nuevo asunto, la pérdida de credibilidad en el trabajo periodístico y la confianza (11%). Le sigue la mala retribución (11%), la falta de independencia (10%), la polarización política de los medios (10%), la falta de rigor y neutralidad (9%) y el aumento de la carga de trabajo (7%).













