La incipiente apuesta de Netflix por acoger señales en directo es clave para acelerar el crecimiento de su consumo. Así lo señaló su consejero delegado, Ted Sarandos, durante su participación en el evento Screentime de Bloomberg, en el que además indicó que ese tipo de emisiones ya absorben el 5% de todo su presupuesto de contenidos y generan un 1% de tiempo de visionado.
A pesar de que la correlación entre ambas métricas parece negativa, el ejecutivo explicó que los directos cumplen funciones distintas a las de su repositorio. De hecho sobre todo las emisiones deportivas estarían sirviendo para atraer nuevos usuarios, reducir su tasa de abandono, generar publicidad premium, crear conversación que hace las veces de promoción y conseguir que el servicio se use en momentos en los que anteriormente no se hacía.
Desde ese punto de vista, el impacto de ese tipo de contenidos de momento se estaría notando más en la cifra de ingresos que en la de tiempo de visualización total. Y esta última ha pasado a ser una de las preocupaciones relevantes en el seno de la compañía.
La compañía monetiza cada vez mejor las emisiones deportivas y se plantea introducir más señales en vivo tras la experiencia con TF1 en Francia.
Sarandos admitió que «en general, no estamos creciendo tan rápido como queremos», ya que en el primer semestre de este año el tiempo dedicado a Netflix solo aumentó un 2%. Por tanto afronta una competencia cada vez más seria por el tiempo de sus suscriptores a manos de rivales como Disney+ o Prime Video, pero también de otros entornos centrados en vídeo como YouTube, TikTok o Instagram.
Ese escenario explica el encarecimiento de los derechos de emisión de campeonatos, pero también un número creciente de acuerdos de televisiones tradicionales con plataformas de streaming que les han ido arrebatando audiencia y anunciantes. Así sucede con los canales de RTVE y Prime Video desde enero o con TF1 y Netflix en Francia desde junio del año pasado.
Otros acuerdos similares aún no contemplan las señales en directo de forma generalizada, como sucede con atresplayer y Disney+ desde finales de 2024. En ese caso sí hay un plan combinado en una sola suscripción para ver los contenidos de ambas plataformas que no canibaliza el consumo en vivo de las cadenas que ofrece la primera.












