En poco más de un año, tres de los diez grandes grupos de comunicación españoles han cambiado de presidente. No es habitual: en un sector marcado por la estabilidad accionarial y las sagas familiares, las cúpulas suelen moverse poco. Pero 2025 y 2026 han traído a Mario Rodríguez Valderas a Mediaset España, a Ignacio Eyriès a Vocento y a Carlos Godó al Grupo Godó.
Cada nombramiento responde a una lógica distinta: la del directivo de la casa, la del gestor externo y la del relevo generacional. Juntos dibujan cómo afronta la industria su transformación, según el informe «El top 10 de la industria mediática en España 2026: liderazgo, situación y transformación», del Instituto Coordenadas de Gobernanza y Economía Aplicada.
Mediaset: el hombre de la casa
El 10 de marzo de 2026, el consejo de Mediaset España nombró presidente a Mario Rodríguez Valderas, hasta entonces director general corporativo. Sustituyó a Cristina Garmendia, presidenta desde 2024. Rodríguez está vinculado a la compañía desde 1998 y conoce como pocos su relación con reguladores, instituciones y el resto del sector.
El nombramiento llega en un momento delicado. Mediaset España facturó 770 millones en 2025, un 7% menos, en un mercado de televisión en abierto que PwC prevé que siga cayendo hasta 2030. MFE, su matriz italiana, ha optado por un perfil interno que garantiza continuidad y conocimiento del terreno, mientras la gestión ejecutiva sigue en manos del consejero delegado, Alessandro Salem.
Según el informe, desde su llegada el grupo ha frenado el retroceso y se ha estabilizado, apoyado en la nueva estrategia comercial paneuropea de Publiespaña y en su plataforma Mediaset Infinity.
Vocento: un gestor llegado de fuera
En mayo de 2026, Ignacio Ybarra cedió la presidencia de Vocento a Ignacio Eyriès, que asumió el cargo como presidente no ejecutivo. Ybarra, representante de una de las familias fundadoras del grupo, sigue en el consejo como consejero dominical.
Eyriès no viene del periodismo. Procede del sector asegurador y de la consultoría estratégica, en McKinsey, un perfil de gestor que encaja con la etapa que vive la editora de ABC. Tras unas pérdidas de 97,2 millones en 2024 por deterioros contables, Vocento ha vuelto a beneficios en 2025, con 6,7 millones, y ha reducido su deuda un 72%.
La elección de un presidente externo, con la familia en un segundo plano y el consejero delegado Manuel Mirat al frente de la operativa, es una señal de profesionalización del gobierno corporativo.
Godó: el relevo generacional
El tercer cambio es el más clásico. Carlos Godó Valls preside desde 2025 el grupo editor de La Vanguardia, Mundo Deportivo y RAC1, en sustitución de su padre, Javier Godó. Es la continuidad de una de las sagas más longevas de la prensa europea.
El relevo se produce con las cuentas en positivo. El Grupo Godó facturó 189 millones en 2025, un 5,6% más, y ganó 4,2 millones, con una apuesta por diversificar el negocio más allá del papel. Es la prueba de que el modelo familiar puede renovarse sin perder el control ni la identidad editorial.
Tres modelos, una misma señal
Más allá de los nombres, los tres relevos comparten un rasgo: en todos los casos la presidencia se separa de la gestión diaria, que queda en manos de un consejero delegado. Es la misma fórmula que ya aplican PRISA, con Joseph Oughourlian como presidente no ejecutivo y primer accionista, o Ábside Media, el grupo de COPE.
Para los directores de comunicación y las agencias, el cambio tiene consecuencias prácticas. El presidente marca la línea institucional y la relación con accionistas y reguladores, pero las decisiones de negocio se toman cada vez más en la consejería delegada. Entender esa doble interlocución es hoy imprescindible para relacionarse con los grandes grupos.
El informe sitúa estos movimientos en un sector que cierra 2025 mayoritariamente en beneficios, aunque con PRISA y Prensa Ibérica en pérdidas, y que afronta la caída de la publicidad tradicional, el avance del streaming y la irrupción de la inteligencia artificial.
«Liderar hoy un grupo de comunicación es un reto titánico: la publicidad se desplaza, la audiencia se fragmenta y la inteligencia artificial redefine el oficio. Los grandes líderes del sector en España están respondiendo con una capacidad de adaptación superior a la de muchos de nuestros países de referencia, y eso es una buena noticia para la economía y para la democracia», afirma Jesús Sánchez Lambás, vicepresidente ejecutivo del Instituto Coordenadas.













