LGT Capital Partners, empresa propiedad de la familia real de Liechtenstein que se dedica a la gestión de activos, se ha convertido en accionista minoritario de Teneo. Según indica Financial Times, este movimiento valora la consultora global de directivos en 2.300 millones de dólares y la mantiene bajo el control de la firma de capital privado CVC.
Esta operación se produce poco después de que Teneo haya desembarcado en España como parte de su expansión internacional. Su despliegue comenzó en febrero de la mano de Javier Ibáñez y Francisco Alba, recién fichados de KPMG para abrir la oficina en Madrid.
A CVC la inversión de LGT Capital Partners ofrece una ventana de liquidez para devolver efectivo a sus inversores en un contexto complejo. Llegó a evaluar la venta completa de Teneo como parte de un ramillete de opciones pero finalmente se ha desprendido de un porcentaje que una de las fuentes de Financial Times concreta en «dos dígitos».
Esa firma había adquirido Teneo en 2019, cuando su precio rondaba los 700 millones de dólares y tenía algo más de 800 empleados. Seis años después casi ha multiplicado por cuatro su valor y su plantilla se ha duplicado, con presencia en más de 40 oficinas en todo el mundo.
Antes de CVC el socio capitalista clave de la compañía fue BC Partners, que pilotó el crecimiento de la consultora desde 2015 y bajo su impulso triplicó plantilla e incrementó presencia global de 9 a 12 mercados. En sus 14 años de vida Teneo se ha convertido en uno de los grupos más potentes de relaciones públicas y comunicación financiera del mundo.
Entre sus servicios más destacados están la preparación de salidas a bolsa, la elaboración de estrategias comunicativas para afrontar escenarios de crisis, la gestión de cambios de liderazgo o el abordaje de cambios regulatorios. Todo ello la convierte en una firma que combina capacidades de consultora estratégica, banco de inversión y agencia de comunicación.
Uno de sus grandes rivales es FGS Global, que en 2024 también fue protagonista de una operación similar. Su hasta entonces propietaria mayoritaria WPP acordó su venta por 775 millones al contado al fondo de inversión KKR para reducir deuda.








