El movimiento B Corp cumple una década en España, donde ha certificado a más de 300 empresas. En un contexto global dominado por crecientes exigencias sociales, ambientales y regulatorias, la organización B Lab organizó ayer en Madrid su cita anual B Good Day para examinar las asignaturas empresariales pendientes para asegurar una economía global que beneficie a personas, comunidades y el planeta.
Para Pablo Sánchez, cofundador, R4S & Skills4Impact, el sistema reclama nuevos modelos de gobernanza. «Desde la gobernanza no hay humo». «El humo es el gran peligro que tenemos; tenemos que ver qué empresas realmente tienen esta intencionalidad, cuáles lo tienen integrado en su ADN», añadió Raúl Sánchez, director de inversiones de impacto de Cofides. Este profesional recuerda que España ocupa el cuarto país del mundo en inversión de impacto, y el segundo en la UE.
La gobernanza es, para Irene de la Casa, socia y directora general Evercom, el último gran eslabón del movimiento B Corp al que el tejido empresarial prestó atención, tras la pata medioambiental y la social. «El momento más interesante fue cuando incluimos la parte de gobernanza. Gobernanza, para que se entienda que sostenibilidad y competitividad deben ir de la mano«.
De la Casa considera que en el nuevo contexto, dominado por tensiones geopolíticas y geoeconómicas, conviene recurrir a un lenguaje claro y coherente. «Si no hablamos el lenguaje de los negocios no vamos a poder avanzar», indicó. «¿Tiene sentido que sigamos hablando de sostenibilidad, cuando solo se vincula a lo medioambiental? Lo cierto es que no nos están entendiendo, y quizás haya que cambiar el relato y lenguaje«, planteó.
«El humo es el gran peligro que tenemos; tenemos que ver qué empresas realmente tienen esta intencionalidad».
El socio de Estrategia de Harmon, Eduardo Madina, considera que bajo este marco conviene construir una narrativa dominada por «la autenticidad, no transformarse en lo que no eres, no poner en venta tu identidad a cambio de una coyuntura, y no jugar en corto».
Diego López, vicepresidente ejecutivo de la Fundación Alternativas y ex secretario de Estado para la UE de España, lamentó que esperaran que «el siglo XXI fuera de otra forma, y nos ha sorprendido». Anima a las empresas a tomar partido y no confiar en la acción del Estado, y a reforzar su apuesta en internacionalización, innovación, sostenibilidad energética, inversión, reindustrialización, digitalización y conocimiento de la IA.
Precisamente, el análisis de las nuevas tecnologías, ocupó buena parte de la jornada. El analista político, José María Lasalle, sostuvo que «estamos tan atrapados en nuestra particular dimensión de relación con las pantallas, que hemos perdido capacidad de empatizar con el ser humano«. «Esa falta de empatía es consecuencia de la tecnología», recalcó.
Tanto María Vidal, Chief Communications and Sustainibility Officer de Raventós Codorniu, como Eduard Martín, CIO Mobile World Capital, defendieron la importancia de sellar alianzas entre empresas para lograr los objetivos fijados por el movimiento B Corp. «Aliarse con el competidor no siempre es mala idea», aportó este último.
Más de 300 profesionales y 160 organizaciones de múltiples sectores acudieron a esta cita celebrada en el Museo Reina Sofía.













