Paradigm Corporate Affairs, la firma encabezada por Joan Ramon Vilamitjana, su CEO y co-fundador, da por superado su primer año de vida en el mercado.
Con un concepto disruptivo, más orientado a sumar valor diferenciador que a asemejarse a grandes consultoras, y un plantel de reconocidos consultores, con nombres como el de Francesc Vallés o Laura Voces, Paradigm inicia su segundo ejercicio con la convicción de estar ganándose la plena confianza de CEOs y comités de dirección, y la aspiración de seguir sumando proyectos. Crecer, sí, pero no a cualquier precio ni a una velocidad de vértigo, matizan.
Vilamitjana atiende a DIRCOMFIDENCIAL para analizar los primeros meses de su nueva aventura empresarial, detallar la carta de presentación tras cosechar una destacada aceptación en el sector y exponer sus prioridades a medio y largo plazo.
Paradigm cumple su primer aniversario, ¿cuáles son los principales hitos alcanzados?
En este primer año, Paradigm ha conseguido construir una oferta de valor diferencial en un mercado que ya era maduro y sofisticado, y que cuenta con players excelentes. Además, hemos logrado atraer a grandes profesionales que han preferido sumarse a un proyecto incipiente antes que optar por alternativas mucho más consolidadas. Y, sobre todo, hemos merecido la confianza de clientes que han sido valientes y han sabido ver desde el principio el valor que podíamos aportarles: han confiado más en las personas que en las siglas. Esto nos ha permitido construir una marca que, en apenas un año, ya se ha hecho un hueco entre los grandes players del Corporate Affairs en España.
¿En qué puntos detecta aún margen de refuerzo respecto a los objetivos del primer año?
El primer año es siempre el más difícil, porque obliga a construirlo todo desde cero. Desde el principio teníamos muy claro dónde queríamos estar al cabo de doce meses, y estamos muy satisfechos por haber cumplido los objetivos que nos marcamos entonces. Mirando al futuro, el margen de desarrollo es enorme, aunque nuestra obsesión no es el crecimiento por sí mismo, sino el foco: hacer una cosa muy bien ya es difícil; hacer diez cosas muy bien es directamente imposible. Seguiremos incorporando nuevos miembros al equipo y nuevos clientes solo mientras podamos mantener el nivel de excelencia con el que trabajamos.
«No tenemos presión de fondos ni de estructuras externas, lo que nos permite tomar decisiones estratégicas pensando en la sostenibilidad y clientes».
¿En qué logra realmente diferenciarse Paradigm respecto a otras consultoras?
Paradigm es una firma nacida en 2025 y diseñada específicamente para trabajar con CEOs y comités de dirección que se enfrentan a los retos de siempre en un contexto que exige soluciones distintas a las tradicionales. Desde su origen, el proyecto se ha construido sobre varios pilares que, combinados, configuran una propuesta diferencial. Por un lado, Advisory sénior real; un equipo de consultores de máxima experiencia que trabaja directamente con el cliente bajo un modelo altamente personalizado. Por otro lado, enfoque estratégico basado en inteligencia corporativa; ayudamos a nuestros clientes a entender la agenda y las prioridades del “otro lado”, de sus stakeholders clave, para que puedan tomar mejores decisiones de negocio. Y metodología propia “beyond influence”, que articula esa forma de trabajar y aporta coherencia y profundidad a cada proyecto. Todo ello combinado con un modelo de gestión alineado con esa ambición: desde los perfiles que incorporamos hasta la forma en que construimos equipos de alto rendimiento para cada cliente. La diferenciación no está solo en lo que hacemos, sino también en lo que decidimos no hacer. Hemos evitado dinámicas heredadas de grandes consultoras que hoy resultan ineficientes u obsoletas. Haber nacido ya en la era de la IA nos da además una ventaja competitiva, aunque sabemos que no durará para siempre.
En el mercado sorprende la talla de los fichajes realizados. ¿Cómo afrontan financieramente esta apuesta?
Cuando un directivo afronta una situación compleja de verdad no abre un proceso de selección de consultoras. Busca a quien sepa más del tema en cuestión, a quien le genere mayor confianza. Nuestra ambición es ser la consultora de Corporate Affairs de referencia en aquellos proyectos de más valor, más sofisticados, de mayor impacto para el negocio de nuestros clientes. Y para eso necesitamos un equipo excelente. El modelo de Paradigm es relativamente sencillo en este aspecto: si eres capaz de incorporar a los mejores profesionales, los mejores clientes acabarán encontrándote. En cambio, crear un entorno corporativo que sea capaz de persuadir a esos grandes profesionales de la industria para que se sumen al proyecto es mucho más complejo, y es lo que ocupa buena parte de mi tiempo todos los días.
Paradigm es un proyecto nuevo, pero heredero de una cultura corporativa que un grupo de personas construimos durante muchos años trabajando en firmas internacionales. El bloque fundacional de Paradigm viene del mismo legado cultural, y eso nos ha ayudado mucho y nos ha ahorrado tiempo: no hemos tenido que crear una cultura del respeto, la colaboración, la innovación y la excelencia. Lo teníamos en el ADN desde mucho antes de que naciera Paradigm.
«Ser una firma independiente nos aporta velocidad, foco y blindaje del modelo de negocio».
¿Cómo podría describir el accionariado de Paradigm?
Paradigm es una firma independiente, con un accionariado concentrado en los socios fundadores y alineado con una visión de largo plazo. No tenemos presión de fondos ni de estructuras externas, lo que nos permite tomar decisiones estratégicas pensando en la sostenibilidad del proyecto y en el interés de nuestros clientes.
¿Cómo es la cartera de clientes que han confiado en ustedes?
Tenemos tres tipos de clientes. Por un lado, compañías españolas cotizadas, incluidas varias del IBEX 35, que confían en nosotros para determinados temas críticos, desde informes de inteligencia corporativa hasta apoyo estratégico en M&A, pasando por posicionamiento de altos directivos. Por otro lado, compañías líderes en industrias como defensa, alimentación, química y movilidad. Y, por último, fondos de inversión y compañías de alto crecimiento: challengers y disruptores en sectores como el financiero, seguros, inmobiliario y tecnológico, entre otros.
¿Cómo observa el paisaje sectorial del Corporate Affairs en España?
Están ocurriendo muchas cosas al mismo tiempo, y en mi opinión, la mayoría son positivas. Por un lado, vemos a muchas compañías repensando sus propias estructuras para adaptarse a las nuevas necesidades de relaciones con stakeholders, eliminando silos internos y buscando más agilidad y más sincronización entre la estrategia corporativa y la estrategia de asuntos públicos y comunicación. Es sin duda una buena noticia, y muy necesaria. El contexto cambia tremendamente rápido, y las estructuras de los equipos internos de las compañías suelen ir demasiado lentas en la adaptación.
Y por el lado de las consultoras, España es un mercado maduro, con firmas de altísima calidad que lo están haciendo muy bien y que siguen creciendo a buen ritmo. La atención que los fondos de inversión y las firmas internacionales de servicios profesionales están prestando al mercado español es enorme, lo hemos visto hasta ahora y seguiremos viéndolo por algún tiempo. Y en este contexto, nosotros tenemos muy claro que ser una firma independiente nos aporta tres grandes ventajas: velocidad, foco y blindaje del modelo de negocio.
¿Qué servicios está llamada a prestar una consultora como Paradigm a medio-largo plazo?
Nos dedicamos a Corporate Affairs: asesoría sénior en comunicación estratégica y asuntos públicos, con un modelo de consultoría basado en la inteligencia corporativa. Eso no va a cambiar, vamos a mantener el foco en lo que sabemos hacer bien. Después de un año, el mercado ya empieza a reconocernos por lo que hacemos y sobre todo por cómo trabajamos. Nuestra aportación al mercado no consiste en crear productos nuevos o adoptar nuevas tecnologías antes que otros, sino en un modelo de advisory sénior muy cercano al cliente, muy personalizado. Y mantener esa diferenciación, esa aportación de valor, es lo que va a centrar nuestros esfuerzos innovadores.
Vilamitajan prevé que 2026 sea «un año de fuerte crecimiento», aunque puntualiza que no tratan de «correr mucho sino de llegar muy lejos».
¿Cómo cierra el ejercicio 2025 y qué objetivos se marcan para 2026?
Hemos alcanzado el mejor de los escenarios que diseñamos en nuestro plan de negocio para 2025, tanto a nivel financiero como de desarrollo corporativo: clientes, equipo, oficinas, dinámicas de trabajo y posición en el mercado. Estamos tan satisfechos como impresionados por el magnífico arranque que hemos tenido.
Sobre 2026, a fecha de hoy, 2 de marzo, ya sabemos que será un año extraordinario, de fuerte crecimiento, pero lo que de verdad nos interesa es consolidar nuestro modelo y nuestra posición en el mercado.
Mirando a medio plazo, nosotros nos tomamos esto como una carrera de fondo, una ultramaratón en la que no se trata de correr mucho sino de llegar muy lejos.
¿Prevén nuevas incorporaciones o priorizan consolidar el equipo?
Sin duda, habrá nuevas incorporaciones. Para nosotros es muy importante que el cliente tenga al equipo disponible antes de firmar el contrato con nosotros, no después. Y eso, que parece tan obvio, en realidad requiere un análisis de capacidades y un trabajo de anticipación muy importante. Es parte de nuestro ADN.
Recientemente han abierto oficina en Barcelona. ¿Prevén nuevas aperturas?
Gestionar un equipo que trabaja físicamente en dos ciudades como si fuera un único equipo es un reto más complejo de lo que parece. Llevamos muchos años apostando por este modelo y creo que sigue siendo vigente. Nuestros clientes quieren a los mejores profesionales, estén donde estén, y en Barcelona tenemos un equipo excelente y de enorme valor para nuestros clientes, igual que en Madrid. La dimensión geográfica no nos preocupa especialmente: ya contamos con oficinas en Madrid y Barcelona, que es lo que nos demandan nuestros clientes, y a nivel europeo trabajamos apoyados en una red de consultores y firmas independientes de altísimo nivel con las que llevamos años colaborando, en una relación fluida en ambas direcciones.













