El histórico debut bursátil de Anthropic se producirá en la semana que comienza el 16 de noviembre y el objetivo es rondar una capitalización de unos dos billones de dólares. La startup ha hecho públicas sus cuentas de cara a esa salida a bolsa y de ellas emerge un crecimiento espectacular en ingresos y unos compromisos de gasto enormes, acompañados de una lista de riesgos que supone casi la cuarta parte de la documentación.
En el primer aspecto la compañía declara una facturación de 11.560 millones de dólares en el segundo trimestre, frente a los 787 millones de mismo periodo del año anterior. Eso equivale a multiplicarla por casi 15 en 12 meses, y la evolución es aún más significativa teniendo en cuenta que en los ejercicios 2024 y 2025 completos los ingresos fueron de 386 y 4.590 millones, respectivamente.
De hecho, en el tercer trimestre logró 16.800 millones de dólares, un 45% más que en el segundo. Este periodo no aparece consignado en la documentación porque esta llevaba semanas en poder de la comisión de bolsa y mercados de EEUU (SEC) mientras Anthropic determinaba el mejor momento para hacerla pública y poner así en marcha el proceso para debutar en el mercado.
La startup acredita un crecimiento espectacular de ingresos y unos compromisos de gasto igualmente significativos, pero ya es rentable.
La tendencia positiva viene impulsada en gran parte porque los clientes que gastan más de 100.000 dólares en sus servicios han pasado en 12 meses de ser unos 950 a superar los 11.900. Y gracias a todo ello el segundo trimestre fue el primero que dejó beneficios operativos para Anthropic, un total de 974 millones.
Para estabilizarse en rentabilidad la startup necesita optimizar sus enormes costes de computación e infraestructura, y los datos disponibles indican que estaría en ese camino. En el primer trimestre de 2025 esos gastos representaron el 251% de los ingresos, mientras que en el segundo de este año ese porcentaje se redujo al 48%.
Sin embargo, Anthropic ha comprometido inversiones superiores a los 600.000 millones de dólares en los próximos años, de las que la mayor cuantía se reparte entre Google, Amazon y Microsoft. De esos tres gigantes de los servicios en la nube los dos primeros mantienen con la startup una relación circular en la que son simultáneamente inversores, proveedores y socios de distribución, lo que genera dependencias con un riesgo por determinar.
De hecho, ese apartado de factores peligrosos para la compañía ocupa hasta 94 páginas de las 335 de todo el plan de salida a bolsa, lo que da una idea de la complejidad de su negocio. Entre las cuestiones peliagudas que mencionan está el hecho de que muchos grandes clientes no tienen contratos de larga duración o que el gasto en tokens de las empresas puede variar rápidamente si deciden cambiar de proveedor o desarrollan soluciones propias.
Además, Anthropic reconoce que en torno al 7% de la facturación de los nueve primeros meses del año procedía de clientes que después identificó como infractores de sus condiciones de uso. Ahora queda por ver cuánto deja de ingresar tras el endurecimiento de los controles durante agosto y septiembre para evitar nuevos abusos.
Esas y otras decisiones clave para el devenir de la empresa seguirán en manos de sus gestores actuales. La salida a bolsa contempla que los siete cofundadores mantendrán el 50,1% del poder de voto con una sola acción especial de clase F que controla una sociedad de su propiedad. Por tanto quienes compren participaciones ordinarias accederán al valor que genere la empresa pero no tendrán en principio gran influencia en su orientación.













