Los anunciantes británicos ya tienen acceso al gestor de anuncios de ChatGPT, lo que equivale a que podrán hacer todo el ciclo de planificación de manera autónoma como ya pasa en EEUU, Canadá, Australia y Nueva Zelanda. Además podrán estructurar campañas en torno a coste por clic (CPC), que se añade al coste por mil impresiones (CPM) que estaba disponible desde el primer despliegue.
Ambos movimientos son clave para escalar ingresos en la medida en que las marcas podrán operar con una lógica similar a la que emplean en los anuncios de Google o Meta, las plataformas a las que OpenAI quiere parecerse en términos de explotación comercial. Y vuelven a demostrar la velocidad a la que la startup está ampliando su negocio publicitario para cumplir expectativas internas que alcanzan los 100.000 millones de dólares en 2030.
Tal y como explicaron sus representantes en el Festival de la Creatividad Cannes Lions, el objetivo es conformarse como un soporte que da oportunidades sobre rendimiento basado en intención conversacional. Esa propuesta de valor sería diferente a la que ofrecen Google, Meta o Amazon, ya que aflora ante el usuario en un momento de deliberación en el que pregunta, compara, planifica o busca ayuda para tomar decisiones de compra.
El desembarco de su negocio publicitario en Reino Unido es importante porque se trata de un mercado muy regulado en el que hay fuerte presencia de agencias y marcas globales. La sofisticación de ese entorno permitirá a OpenAI prepararse para los retos que supondrá la expansión de su modelo la Unión Europea, en la que ya está ampliando presencia con nuevas oficinas como la anunciada para Madrid.
El primer mercado europeo en el que opera la startup a nivel publicitario ya dispone de capacidades de planificación autoservicio y en base a conversiones.
Para entonces la compañía ya habrá consolidado en tiempo récord una plataforma publicitaria prácticamente completa. Al gestor de anuncios, estrenado en EEUU en abril y semanas después ya expandido a otros cuatro mercados, se unen las capacidades de compra CPM y CPC, las herramientas de medición mediante píxel y API de conversiones o los acuerdos con múltiples socios en el ámbito de agencias y tecnología publicitaria.
Este proceso coincide en el tiempo con la evaluación interna del mejor momento para salir a bolsa. La compañía ya ha registrado su intención de empezar a cotizar eventualmente en EEUU, pero lo ha hecho de forma confidencial mientras determina cuándo hacerlo. Días antes de esa fecha tendrá que hacer públicos los datos que de momento solo conoce la comisión de bolsa y mercados (SEC), entre ellos los de su explotación publicitaria.













