El compromiso tradicional de Google de que la información personal generada por los usuarios de Gmail, Fotos y Drive no se usará para influir en la publicidad que ven ha cambiado. O al menos lo hará si consienten en conectar esos datos con otras aplicaciones que admiten anuncios personalizados, según la nueva redacción de la que han alertado medios como Ars Technica.
Esta posibilidad ha sido bautizada por Google como Personal Intelligence, y de momento no está disponible ni España ni en el resto del Espacio Económico Europeo, al igual que tampoco en Suiza o Reino Unido. De hecho, no está claro que ahora mismo pueda ser viable en la región con las restricciones de privacidad que mantiene el Reglamento General de Protección de Datos (RGPD) y las dudas que genera entre algunos especialistas en la materia.
En concreto, Google asegura que la publicidad no se basará «directamente» en correos o imágenes, pero esos contenidos sí pueden influir de forma indirecta con una trazabilidad más difícil. Eso viene explicitado en el párrafo en el que señala que «la búsqueda puede procesar algunos de los datos a los que usted permite que acceda para personalizar el contenido, incluidos los anuncios».
La compañía despliega en beta la posibilidad de que el usuario consienta en que se utilice su información en esos servicios para recibir anuncios más específicos.
En la práctica eso puede equivaler a que un correo de confirmación de una reserva hotelera o de transporte podría derivar en que el mismo usuario vea anuncios específicos en torno a ese destino al hacer una búsqueda. O que contenidos almacenados en su repositorio de fotos o de archivos puedan influir en que emerja publicidad que Google considera que puede ser efectiva en un momento determinado.
El impacto de ese tipo de dinámicas en los ingresos publicitarios de Google es incierto pero puede ser significativo. Sobre todo en un contexto en el que la inteligencia artificial está generando experiencias cada vez más personalizadas que incrementan el valor que la publicidad que las puede acompañar.











