Instagram ha anunciado su desembarco en pruebas en un terreno en el que hasta la fecha no plantaba cara a YouTube: por un lado estrena un formato horizontal para entrevistas, podcast y demás contenidos de hasta 90 minutos, llamado Features; y por otro su aplicación para televisores (Amazon Fire TV, Google TV, Samsung Smart TV y Apple TV) incorporará ese formato largo y nuevas funciones para pasar del móvil a la pantalla grande.
De hecho, esa última estrategia se verá reforzada con la posibilidad de que los creadores vinculen hasta ocho Reels con un vídeo de mayor extensión, de forma que los usuarios puedan ir a él directamente sin salir de Instagram si descubren un fragmento. Para ello está trabajando igualmente en una función de agrupación de esos vídeos cortos por temática o narrativa, de cara a facilitar el consumo ordenado y episódico tradicional de la televisión.
Estas iniciativas, que se irán extendiendo a un grupo seleccionado de creadores de EEUU para posteriormente ampliar el ámbito de las pruebas a otros países, suponen todo un viraje para la plataforma. Así lo reconoce en el anuncio su responsable, Adam Mosseri, al indicar que «durante mucho tiempo, he estado en contra de hacer vídeos de larga duración en Instagram», pero ahora considera que es complementario al formato corto.
El gigante de la web social ve una oportunidad en vincular Reels con formatos largos para favorecer su consumo en pantalla grande.
El cambio de parecer llega en un momento de auge de YouTube, que se ha consolidado como la opción mayoritaria en consumo televisivo en EEUU y ya obtiene más de un tercio de sus ingresos publicitarios del consumo en el principal dispositivo de entretenimiento de los hogares. Parte de esa tracción viene impulsada por su formato de vídeos cortos Shorts y la capacidad que ofrece para descubrir contenidos más largos.
La gran duda es la eventual monetización que ofrecerá Instagram a los creadores. De momento no ha anunciado nada similar al programa Partner de YouTube, que desde hace años da a sus miembros el 55% de los ingresos publicitarios netos que generan sus vídeos. La gran diferencia entre ambas plataformas es que la de Meta parte de la corta duración y quiere ampliar a la larga mientras que la de Google hizo el camino inverso.
Este no es en todo caso el primer intento de Instagram por hacerse un hueco en el vídeo de mayor duración. En 2018 lanzó IGTV con la intención de atraer a creadores de contenido de ese tipo pero el proyecto no se consolidó y acabó integrado en la plataforma principal. En 2022 acabó desapareciendo como aplicación independiente.
La diferencia respecto a entonces es que Meta se plantea introducirlo como un producto integrado como Reels, contenidos episódicos y una pauta de consumo televisiva. Y el mercado ha evolucionado igualmente, hasta el punto de que los podcast en vídeo y los contenidos largos de creadores son ahora una parte mucho más relevante del consumo audiovisual.












