AENA vuelve a retrasar su concurso de publicidad exterior ante la ausencia de ofertas

miércoles 27 de mayo del 2026

Actualizado el 28/05/2026 10:42

AENA lanzó a bombo y platillo su licitación para gestionar sus espacios publicitarios a principios de este año.

La compañía pública cifró este megacontrato en 1.000 millones de euros por 10 años de duración, importe récord para una licitación del sector de la publicidad exterior. Desde 2019, AENA cuenta con un ramillete de proveedores para prestar este servicio y el contrato que se plantea ahora reduce su número de adjudicatarios a solo uno.

A priori, la compañía que se llevara este concurso se haría con uno de los mayores contratos de la historia de la publicidad exterior en nuestro país. Sin embargo, no hay ninguna empresa que haya dado el paso a presentarse, según ha podido conocer DIRCOMFIDENCIAL. Esto ha obligado a AENA a retrasar hasta en dos ocasiones el plazo para presentar candidaturas. Inicialmente, la fecha límite era el 16 de abril y la operadora se vio obligada a ampliarlo hasta el 3 de junio. Pero a riesgo de quedar desierto, AENA ha vuelto a fijar una nueva fecha límite para presentar ofertas: el 2 de julio.

Es decir, el concurso acumula ya un retraso de dos meses y medio. Aunque es cierto que el nuevo proveedor de referencia iniciaría su relación con AENA ya en 2028, cuando caducan los contratos actuales.

Realmente, hay pocas empresas en España capaces de poder prestar un servicio tan ambicioso como el que ha planteado AENA. Las líderes en nuestro país son JCDecaux y Clear Channel. La primera ya fue proveedora de la operadora aeroportuaria hasta el año 2019. Y la segunda se encuentra actualmente a la espera de integrarse en Atresmedia una vez Competencia de el visto bueno a la operación, que ya acumula meses de retraso.

Las empresas de publicidad exterior han expresado sus quejas a AENA por la dificultad de rentabilizar el megacontrato que han diseñado.

Varias empresas de publicidad exterior -no se sabe cuales- ya se quejaron a AENA por las condiciones impuestas en los pliegos, elaborados por la consultora EY. Una de las empresas a priori interesadas llegó a decir durante el periodo de alegaciones que «resulta imposible alcanzar la viabilidad económica» del contrato que ha diseñado a AENA. Y es que mantiene que la renta mínima anual será superior a los ingresos publicitarios obtenidos, dejando un margen prácticamente inexistente para cubrir la elevada inversión y gastos que genera este contrato.

AENA ha fijado una renta mínima de 0,117 euros por pasajero en el primer año de contrato, importe que va subiendo progresivamente durante los diez años de contrato. AENA no ha aclarado cómo ha establecido ese precio, ni tampoco comparte previsiones del tráfico potencial que tendrán sus aeropuertos, lo que complica bastante a las empresas interesadas diseñar un plan de negocio. Desde el sector tampoco se entiende que se vincule la renta mínima al tráfico de pasajeros, ya que hay otras métricas como la calidad del contacto, la afinidad con la audiencia o la coherencia de imagen que son igualmente relevantes.