Dentsu anticipa pérdidas en 2025 y suspende el dividendo provisional tras malos resultados internacionales

lunes 18 de agosto del 2025

Actualizado el 20/08/2025 10:10

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Los resultados del segundo trimestre de Dentsu muestran el abismo entre su rendimiento en el mercado doméstico y el resto del mundo. En el primero su negocio sigue creciendo a buen ritmo, y de hecho ya encadena nueve periodos consecutivos de crecimiento con récord histórico de ingresos netos. Pero un nuevo golpe a nivel internacional le ha obligado a suspender el dividendo y revisar previsiones a la baja.

En concreto la compañía registró un crecimiento orgánico del 5,1% en Japón y caídas del 1,6% en América, 3,8% en Europa, Oriente Medio y África (EMEA), y 12,7% en Asia-Pacífico (APAC). Ese impacto dejó un retroceso del 0,7% en el negocio global, aunque la rentabilidad habría mejorado de no ser por los fuertes ajustes contables por deterioro de fondo de comercio en América y EMEA, así como devaluación de filiales.

Así las cosas, su presidente y consejero delegado Hiroshi Igarashi señaló en la presentación que «hemos identificado mercados y entidades con bajo rendimiento, y ya se han comenzado a tomar las medidas correctivas oportunas». El mensaje va en línea con la reestructuración ya anunciada en febrero tras un decrecimiento del 3,7% en el último trimestre de 2024.

Convertidas a euros, las magnitudes que enmarcan los problemas del gigante japonés se sustancian en pérdidas previstas de unos 450 millones para todo el ejercicio 2025 tras el mencionado deterioro de activos en libros por valor de más de 1.500 millones. Y lo previsto es un recorte de 3.400 empleados, el 8% de la plantilla, para alcanzar ahorros de más de 300 millones anuales hasta 2027.

Dentsu ve seriamente comprometidas sus estimaciones de crecimiento previas para el periodo 2026-2029 por el mal comportamiento de su presencia internacional e Igarashi remarcó la urgencia de la respuesta para reencauzar a la compañía. Entre los puntos de su estrategia para reanimar su rendimiento está la conexión de Japón, EEUU, Reino Unido, Asia y Medio Oriente – África del Norte con una red específica.

La compañía espera que las medidas empiecen a surtir efecto en las cuentas en los próximos trimestres, para los que mantiene una hoja de ruta basada en reducción de costes, transformación tecnológica y apuesta creciente por la inteligencia artificial.