El Departamento de Justicia del Gobierno de EEUU ha obtenido de Disney el compromiso de pagar 10 millones de dólares para poner fin a una demanda que involucra datos de menores. En concreto había llevado a la compañía a un tribunal de distrito en California alegando que no había señalado contenido en YouTube como infantil, y como consecuencia había recogido datos de menores y les había presentado publicidad personalizada en esa plataforma.
Todo ello sin el consentimiento paterno, tal y como establece Children’s Online Privacy Protection Act (COPPA). Esa normativa prohíbe recopilar información de menores de 13 años en EEUU sin que sus tutores legales hayan dado su permiso explícito, y su última iteración llegó al Congreso en noviembre del año pasado. En ella se contempla que las compañías proporcionen a los menores de 17 años las mayores protecciones disponibles.
Su aplicación actual en YouTube se corresponde con un acuerdo alcanzado en 2019 entre Google y la Comisión Federal de Comercio (FTC), según el cual los creadores tendrían que etiquetar los vídeos dirigidos a público infantil. Y desde entonces Disney había subido contenido a más de 1.250 canales diferentes que operan diversas subsidiarias, muchos de ellos «extremadamente populares», según el Departamento de Justicia.
En el texto de la demanda se señalaba que la compañía sabía que no había marcado adecuadamente algunos de esos vídeos desde al menos junio de 2020. Y además que YouTube habría avisado al conglomerado de que había cambiado las etiquetas en más de 300 de ellos.
Como parte del acuerdo, Disney se ha comprometido a crear un programa para cumplir con el marco legislativo de protección de datos de menores. El Departamento de Justicia ya había anunciado en septiembre de 2025 los términos sobre los que deseaba asentar un eventual pacto y el gigante del entretenimiento los ha aceptado recientemente.
En todo caso ha aclarado que se refieren exclusivamente a la distribución de parte de su contenido en YouTube y no implican entornos de su propiedad. Disney no es la única compañía que se ha visto en demandas a cuenta de COPPA, ya que** Microsoft tuvo que abonar 20 millones de dólares en 2023** para zanjar otra en relación con su consola Xbox.
Por su parte YouTube recibió críticas en el verano de 2023 después de que una investigación de Adalytics determinara que había estado rastreando a menores de edad aún después de su pacto con FTC. Desde 2019 ofrece una versión específica para niños que en principio estaría libre de esas prácticas.













